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“En cada persona que actúa por amor, donde hay justicia por pequeña que sea, ahí está el Reino de Dios”, Nuncio Apostólico en Bolivia

Prensa CEB 10.11.2022.- Mons. Ángelo Accattino, Nuncio Apostólico en Bolivia, durante la Eucaristía de Inauguración de la CXI Asamblea de Obispos de Bolivia, reflexionó sobre la construcción del Reino de Dios presente hoy en la Iglesia y el ejemplo de vida de San León Magno, Papa y Doctor de la Iglesia.

En un primer momento la autoridad eclesial recordó la celebración de la memoria de San León Magno, Papa y Doctor de la Iglesia,  quién para los pastores reunidos en Asamblea es un gran modelo de pastor.


Reflexionando sobre el Evangelio, hizo hincapié en las palabras de Jesús: “Mi Reino no es de este mundo”, afirmando que este Reino, es un Reino del Espíritu, no un reino terrenal, sino un ritmo del corazón regido por la verdad, la justicia y la paz.


Para vivir este Reino de Dios, alentó a seguir la enseñanza de Jesús, buscando primero el Reino de Dios y su todo, ya que este Reino, se establece dando testimonio de la verdad y presentando el oído para crecer por el amor.


“El Reino de Dios se refiere a una Comunidad de creyentes, a un grupo de cristianos vinculados por la fe y la caridad de Dios, es decir, por el don recibido desde lo alto, con el nuevo nacimiento del agua y del Espíritu, mediante los sacramentos divinos”, remarcó a tiempo de afirmar que el Reino de Dios es tranquilo y modesto, que puede extenderse y entenderse como una sociedad libre de dominación, en la que las personas son liberadas para llegar a ser lo que Dios quiere que sean “sin la dominación de nada, sino en el respeto a la dignidad y a la libertad de conciencia”.

Monseñor, motivó a todos para que, esta belleza del Reino de Dios que está presente entre nosotros, siga contrayéndose continuamente, con la colaboración de todos los hombres de buena voluntad, que trabajan por construir un mundo mejor: “En particular se construye en su Iglesia, que tiene como tarea principal la instauración del Reino de Dios por medio del Evangelio, y cuya principal labor recae sobre en nosotros los pastores de la Iglesia”.

El Nuncio Apostólico, también ha recordado que  Dios sigue activo, en cada persona que actúa por amor, “donde hay justicia por pequeña que sea, está ahí al Reino de Dios,
donde hay caridad, solidaridad y respeto, está el Reino de Dios”, reiteró.

Recordando a san León Magno, como impulsor de la paz y de la realidad, Mons. Ángelo Accattino, destacó sus acciones, escritos, cartas y homilías, para notar que fue un pastor de almas, dedicada a los servicios de la verdad en la caridad: “Él supo poner servicios de rebaño de la Iglesia universal que le había confiado en el Señor, su cultura, sus cualidades, su sabiduría a través de un asiduo ejercicio de la palabra. Esta es la misión de un auténtico Pastor en la Iglesia de Cristo”, señaló.

“Ser firme paladín de la paz y la justicia aquí en este mundo, lastimado por la fragilidad humana, defendiendo y promoviendo la armonía social con todos los medios posibles y al mismo tiempo cuidando y alimentando la sede, dedicando a esta tarea sagrada las mejores de nuestras energías, junto con los puntos de nuestros conocimientos teológico y de la preciosa experiencia pastoral. Nunca estas dos dimensiones deben estar separadas, sino fusionadas en el corazón que ama a los demás”, les dijo a los obispos, alentándolos a vivir la fe cada día, actuando por la paz y el amor: “Vivamos según su Reino y promovamos en nuestra vida y en la de nuestros hermanos”, concluyó su homilía.