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Mons. Basilio Mamani, invita a construir el Reino de Dios desde las cosas sencillas y cotidianas

Prensa 22.01.2023.- En el domingo 22 de enero, en el que la Iglesia celebra la Palabra de Dios, Mons. Basilio Mamani, obispo auxiliar de la Arquidiócesis de La Paz, desde la Basílica menor de San Francisco, reflexionó sobre el seguimiento a Jesús, escuchando la Palabra de Dios para amar como Jesús amó, tener a Dios en el centro de nuestras actividades pastorales y en el corazón como luz que ilumina a cada uno para construir el Reino de Dios desde las cosas sencillas y cotidianas.   

El día del Señor

Partiendo del Evangelio de San Juan (1, 1-18): “Al principio existía la Palabra, y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios. Al principio estaba junto a Dios. Todas las cosas fueron hechas por medio de la Palabra y sin ella no se hizo nada de todo lo que existe. En ella estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la percibieron. Apareció un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan. Vino como testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por medio de él. Él no era la luz, sino el testigo de la luz.”

Monseñor Basilio, alentó a seguir a Jesús y como seguidores dijo “necesitamos aprender a escuchar las palabras del Creador y de Cristo Resucitado, escuchando la Palabra de Dios para amar como Jesús amó a la Iglesia, amar la familia como él amó, amar al pobre, así como él amó”. Y alimentados de la Palabra de Dios, interiorizarla en el corazón para que sea posible fortalecer la fraternidad y caminar juntos en sinodalidad, yendo por este camino de unidad.

Jesús como fuente de luz y de salvación

En la reflexión de las lecturas, el obispo habló sobre la vocación de los primeros discípulos, reiterando la profecía de Isaías (Is 9,1): “El pueblo que caminaba en tinieblas vio una luz grande”, afirmando que, Él nos saca de las tinieblas, nos saca de las dificultades, por ello, tiene que están en el centro de nuestras actividades pastorales y estar en el corazón como luz que ilumina a cada uno.

La autoridad eclesial enseñó que, el seguimiento a Jesús es hacer la voluntad de Dios, “lo que Dios quiere y no lo que yo quiero”. El Señor agina una misión a sus discípulos, ser pescadores de hombres, los discípulos necesitan prestar esa pasión por Dios y por su pueblo, transmitiendo la gracia de Dios.

Construir el Reino de Dios desde la sencillez

Mons. Basilio, invitó a construir el Reino de Dios desde las cosas sencillas, aseguró que “nosotros pasamos en este mundo, el tiempo pasa, pero el amor de Dios permanece y las virtudes permanecen”, “el Señor sigue llamando hombres y mujeres, confiando a sus seguidores de todos los tiempos, como padres y madres de familia, como miembros de la sociedad civil y como Iglesia, todos tenemos algo que cumplir, empapándonos de este amor de Dios, hacer y compartir con esa pasión, con ese amor, con esa alegría, que podamos comprometernos con la vida, construir el Reino de Dios con cosas sencillas como Él lo hizo”.

Finalmente, el obispo recordó que Bolivia se caracteriza por la piedad mariana, en este sentido, pidió que esta piedad nos ayuda a encontrarnos en la familia, en la oración, en las actividades cotidianas, para colaborar en el proyecto de Dios.