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Comisión Nacional de Escucha coordina con las 18 jurisdicciones eclesiásticas para acoger y escuchar a personas que sufrieron abuso sexual

Prensa CEB 16.2.2024.- La “Comisión Nacional de Escucha” de la Iglesia Católica coordina su trabajo con las 18 jurisdicciones eclesiásticas para “acoger” y “escuchar” a personas que fueron víctimas de delitos contra el del sexto mandamiento del Decálogo,      “No cometerás actos impuros”, informó Nancy Loredo, Coordinadora a nivel nacional.

 Señaló que estas reuniones de coordinación se llevan adelante cada dos meses para efectivizar su trabajo. “En la última reunión se conoció la dinámica de las jurisdicciones que presentaron sus protocolos, en qué línea se encuentran; han sido interesantes porque al socializar sus protocolos, códigos de conducta, cartillas informativas o ciertos parámetros, permite fortalecer su accionar, es un intercambio de experiencia de conocimiento de buenas prácticas”.

La Comisión Nacional de Escucha, es creada por iniciativa de los Obispos de Bolivia para la respuesta oportuna, con acciones concretas a la situación de abuso sexual al interior de la Iglesia boliviana.

“Cada jurisdicción avanza desde su trasfondo cultural, el intercambio de conocimientos en su andar, anima a los responsables de esta comisión a lograr avances en la apertura hacia las víctimas”, subrayó.

“La Comisión de Escucha” se crea en el marco de la Carta Apostólica que escribió el Papa Francisco «Vos estis lux mundi», que en español significa «ustedes son la luz del mundo», se establece nuevos procedimientos para prevenir y denunciar los casos de abusos.

En Bolivia se crea en el 2019 una oficina para la atención de estos delitos, pero se operativiza como tal desde el 14 de junio del 2023, cuando se presenta esta comisión junto a tres más, la comisión nacional de formación y prevención, la comisión de comunicación y la comisión de investigación.

La “Comisión de Escucha” tiene el objetivo principal de “escuchar” a la víctima, se procede a la posible denuncia, se sistematiza y la remiten al ordinario correspondiente, que puede ser el Obispo del lugar o  el Superior de una congregación  de un instituto de vida consagrada o una sociedad de vida apostólica, conforme al procedimiento del derecho canónico.

Texto: Esther Rojas-Periodista CEB

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