Mons. Giovani Arana: “Que la Sagrada Familia bendiga a las familias bolivianas”
Prensa CEB 28.12.2025. Este domingo, el último del año 2025, la Iglesia celebra la fiesta de la Sagrada Familia de Nazaret (Jesús, María y José), en un momento particular y delicado para Bolivia, de incertidumbre ante la situación económica y social, Monseñor Giovani Arana, obispo de la Diócesis de El Alto y secretario general de la Conferencia Episcopal Boliviana compartió un mensaje de esperanza dirigiéndose a las familias bolivianas.
Mons. llamó a las familias a ser el «primer soporte» ante las medidas económicas anunciadas recientemente por el Gobierno, que han generado desconcierto, inquietud y tensiones sociales en el país. Enfatizó que «todas las posiciones deben respetarse», siempre en el marco del diálogo respetuoso y evitando la violencia.
El prelado, subrayó que la familia boliviana es pilar fundamental en la sociedad, y debe fortalecerse en tiempos de escasez. «Cuando el dinero falta y el trabajo escasea, la familia sostiene, comparte y acompaña», afirmó, instando a transformar la preocupación en unidad, el diálogo en reconciliación y la angustia en perdón, evitando que la crisis rompa los vínculos del hogar.
Citando el Evangelio con la peregrinación de la Sagrada Familia a Egipto ilustra perfectamente la situación actual, agregó: Jesús, María y José enfrentaron miedo, inestabilidad y persecución, pero San José confió en Dios sin rebelarse ni paralizarse. «Dios no abandona en la dificultad; camina con Bolivia en sus preocupaciones económicas y decisiones nacionales», aseguró, vinculándolo al Año Jubilar que concluye, con su énfasis en una esperanza cristiana que no es ingenua, sino confiada en que Dios dará consuelo en los momentos difíciles.
Finalmente Mons. Giovani exhortó a compartir lo poco o mucho que uno tenga, apoyar al vecino sin trabajo, rechazar egoísmo y especulación, y actuar como hermanos. Pidió la intercesión de la Sagrada Familia para que bendiga a Bolivia, convirtiendo los hogares en «espacios de paz en un país herido», y guíe a las familias con fe, esperanza y solidaridad en este tiempo.
A continuación la homilía completa.

