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«Pienso y oro por ustedes»: Mensaje de Mons. Reimann a las familias del Vicariato Ñuflo de Chávez

Prensa CEB 29.12.2025.  En la fiesta de la Sagrada Familia, el obispo del Vicariato Apostólico Ñuflo de Chávez, Mons. Antonio Reimann, dirigió un mensaje especial a las familias que peregrinan en esta jurisdicción, invitándolas a imitar a la Familia de Nazaret en medio de dificultades espirituales, afectivas, económicas y sociales. “Pienso y oro por ustedes”, expresó.

Mons. Reimann, pidió la intercesión de María y José para que las familias sean “signo eficaz de la presencia y amor de Dios”. El prelado instó a no cansarse de contemplar la Sagrada Familia como ejemplo de oración, escucha, diálogo, respeto, amor y trabajo digno. En la oportunidad, agradeció a la Pastoral Familiar del Vicariato por priorizar a la familia en cada parroquia, fomentando unidad, comunión y corresponsabilidad eclesial.

Reconoció a dos congregaciones inspiradas en Nazaret: las Misioneras de la Sagrada Familia (fundadas en 1905 en Polonia por la beata Bolesława Lament), que en Urubichá promueven la unidad cristiana y la fe familiar; y las Pequeñas Siervas de la Sagrada Familia (1943, Corea, por el P. Pierre Singer), que viven la Encarnación en la parroquia San Julián. También felicitó a la “Fazenda de la Esperanza” Inmaculada Concepción, reconocida como la Familia de la Esperanza, por restablecer lazos rotos por adicciones mediante el servicio de espiritualidad, comunidad y trabajo al estilo de Nazaret.

“Que la bendición de Dios acompañe a cada familia”, concluyó Mons. Reimann, reforzando el papel de la Sagrada Familia como una luz para la Iglesia local.

A continuación el mensaje completo gentileza del El Mensajero del Vicariato Ñuflo de Chavez

𝗤𝘂𝗲𝗿𝗶𝗱𝗮 𝗙𝗮𝗺𝗶𝗹𝗶𝗮 𝗾𝘂𝗲 𝗽𝗲𝗿𝗲𝗴𝗿𝗶𝗻𝗮 𝗲𝗻 𝗻𝘂𝗲𝘀𝘁𝗿𝗼 𝗩𝗶𝗰𝗮𝗿𝗶𝗮𝘁𝗼

En esta fiesta de la Sagrada Familia que celebramos hoy, domingo 28 de diciembre, pienso y oro por Ustedes, y quiero dedicarles una parte del mensaje pronunciado hoy por el Papa León XIV a mediodía:

“Mientras contemplamos con asombro y gratitud este misterio, pensemos en nuestras familias y en la luz que ellas también pueden aportar a la sociedad en la que vivimos. Lamentablemente, el mundo siempre tiene sus «Herodes», sus mitos del éxito a cualquier precio, del poder sin escrúpulos, del bienestar vacío y superficial, y a menudo, sufre las consecuencias con la soledad, la desesperación, con las divisiones y conflictos. No dejemos que estos espejismos sofoquen la llama del amor en las familias cristianas. Al contrario, protejamos en ellas los valores del Evangelio: la oración, la frecuencia a los sacramentos —especialmente la confesión y la comunión—, los afectos sanos, el diálogo sincero, la fidelidad, el realismo sencillo y hermoso de las palabras y los gestos buenos de cada día. Esto las convertirá en luz de esperanza para los entornos en los que vivimos, escuela de amor e instrumento de salvación en las manos de Dios.

Pidamos entonces al Padre del Cielo, por intercesión de María y san José, que bendiga a nuestras familias y a todas las familias del mundo, para que, siguiendo el modelo de la familia de su Hijo hecho hombre, sean para todos un signo eficaz de su presencia y de su amor sin fin” (Papa León XIV, oración de Ángelus, Plaza San Pedro).

Queridas Familias

En estos momentos difíciles que atraviesa la mayoría de las familias (en lo espiritual, afectivo, económico, social…), quiero asegurarles mis oraciones para que no se cansen de contemplar la vida de la Sagrada Familia de Nazaret, y seguir con la gracia de Dios, su ejemplo de oración, escucha, dialogo, respeto mutuo, amor, y trabajo digno.

También agradezco a la Pastoral Familiar del Vicariato, para que en cada parroquia la Familia sea una prioridad pastoral. Que esta misión realizada con las familias sea fundamento de unidad y comunión y corresponsabilidad, que debe caracterizar a cada parroquia, al Vicariato y a toda la Iglesia como una gran familia de los hijos de Dios.

Nuestras felicitaciones y agradecimiento al mismo tiempo a las dos Congregaciones religiosas, cuyo carisma emana de la Sagrada Familia:

Las Misioneras de la Sagrada Familia fundadas en 1905 en Polonia por la beata Boleslawa Lament. En nuestro Vicariato trabajan en la parroquia de Santa María de los Ángeles en Urubichá. Su carisma consiste en el trabajo por la unidad de los cristianos y en el fortalecimiento de la fe en las familias.

También felicidades a las Pequeñas Siervas de la Sagrada Familia, fundadas en 1943 en Corea por el P. Pierre Singer de Francia. El carisma de las Hermanas es vivir la encarnación de Dios en el mundo siguiendo el ejemplo de la Sagrada Familia de Nazaret. Su misión, trabajo pastoral, realizan en la parroquia de San Julián.

No debemos olvidarnos en este Domingo de la Sagrada Familia, también de la Fazenda de la Esperanza Inmaculada Concepción, que goza de su reconocimiento pontificio como Familia de la Esperanza. Su objetivo es restablecer los lazos familiares rotas a causa de su dependencia química y abandono. El carisma de la Familia Esperanza también se alimenta de la Sagrada Familia en cuanto a su espiritualidad, convivencia en comunidad y trabajo. Agracemos al Señor por este signo visible de su Providencia en favor de las familias.

Qué la bendición de Dios acompañe a cada Familia;

+ Antonio B. Reimann

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