Arzobispo de La Paz anima a: “Aceptar, apoyarse y amar al Señor para ser verdaderos hijos de Dios”
Prensa CEB 4.01.2026. En la Eucaristía dominical, en este segundo domingo después de Navidad, Mons. Percy Galván, Arzobispo de la Arquidiócesis de La Paz, al celebrar la Eucaristía desde la Basílica Nuestra Señora de los Ángele, invitó a los fieles a aceptar al Niño Jesús como la Palabra hecha carne, recordando el Evangelio de Juan.
«Aceptar al Señor implica tres actitudes clave, las ‘tres A’: aceptarlo, apoyarse en Él y amarlo», enfatizó el Arzobispo. En primer lugar, aceptarlo como único Señor, por encima de bienes materiales como casas, autos o dinero, que calificó de «superficiales» frente a la salvación eterna. Criticó cómo en familias se evaden charlas sobre Dios, prefiriendo panetones, chocolates y juguetes contaminantes que no llenan el alma.
La segunda “A”, apoyarse en Él, significa confiar plenamente, incluso en cruces como enfermedades, vejez o pobreza. «Señor, no puedo perdonar solo; hazlo a través de mí. Hazme solidario con lo poco que tengo», ejemplificó, rechazando una fe interesada que solo recuerda a Dios «cuando nos conviene».







Finalmente, amalo desinteresadamente, con primacía sobre familia o pareja, dando la vida por amor. Mons. Galván cuestionó también la escasez de vocaciones: «¿Por qué le negamos a Dios nuestra vida en sacerdocio o vida religiosa? ¿Porque no lo amamos lo suficiente?», sostuvo.
Convertirse en hijos de Dios otorga «el poder» para vivir fraternalmente (amando sin condiciones), con respeto (especialmente a humildes y marginados) y compromiso personal, familiar y social. «Este 2026 no mejorará si no mejoramos nosotros. Rompámonos por Bolivia: profesores, médicos, militares, curas y obispos. Compromiso laboral, sindical y político para el bien común, no oponernos sin proponer», exhortó el Arzobispo de La Paz a tiempo de enfatizar que el ser hijos de Dios nos llevará a la fraternidad, el respeto y el compromiso cristiano.
A continuación, la homilía completa.





