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Mons. Stanislaw Dowlaszewicz reflexiona sobre la Navidad y el inicio del 2026 en la Catedral de Santa Cruz

Prensa CEB 4.01.2026. El 4 de enero de 2026, Mons. Stanislaw Dowlaszewicz, O.F.M. Conv., Obispo Auxiliar de Santa Cruz, presidió la homilía en la Basílica Menor de San Lorenzo Mártir, Catedral de Santa Cruz, en un acto que marcó el cierre del año litúrgico 2025 y la bienvenida a la gestión 2026. La celebración reunió a fieles locales y a quienes siguieron la transmisión en medios digitales, subrayando la importancia de mantener vivo el sentido cristiano de la Navidad.

Mons. Dowlaszewicz destacó que las decoraciones y luces navideñas, aunque bellas, han desplazado el verdadero significado de la Navidad, mientras los símbolos de la fe son reemplazados por figuras comerciales como Papá Noel.

El rechazo a la verdad genera oscuridad, y la palabra de Dios ilumina a quienes la aceptan.

El Obispo Auxiliar recordó el prólogo del Evangelio de San Juan, señalando que Cristo es la palabra (logos) que ilumina la oscuridad y revela el amor del Padre. Mons. Dowlaszewicz afirmó: “El principio, el significado y el contenido de todo es la palabra, es decir, Cristo, el Hijo de Dios, el que se convirtió en hombre y vino a su propiedad, aunque fue rechazado”.

El abandono espiritual impide la felicidad, y la Iglesia invita a nacer de nuevo en Cristo.

La homilía enfatizó que Dios se hizo hombre para que todos pudiéramos nacer de nuevo en su amor y convertirnos en hijos de Dios. El Obispo Auxiliar invitó a los fieles a acoger a Jesús en la Eucaristía, en la lectura de la Palabra y en los sacramentos: “En estos momentos se celebra la Navidad en mí, en mi corazón, porque él nace en este momento en mí y para mí”.

La rutina y el consumo distraen, y la Iglesia llama a mantener a Cristo presente en cada hogar.

Mons. Dowlaszewicz insistió en que la alegría de la Navidad debe permanecer en los hogares y corazones más allá de la decoración y la música: “Nosotros somos los que debemos llevarlo al Niño Dios, donde la creación se ha olvidado del creador”.

Los deseos vacíos no transforman, y la bendición de Dios impulsa a asumir la misión de ser luz.

En la homilía, el Obispo Auxiliar recordó la bendición de Números 6,24-26: “El Señor te bendiga y te guarde. Haga brillar su rostro sobre ti y te conceda la paz”, y destacó que la verdadera felicidad depende del compromiso mutuo y la solidaridad.

La apertura a Dios fortalece la vida, y la Iglesia invita a vivir un año nuevo con gracia y amor.

Mons. Dowlaszewicz recordó la situación de los niños en hogares que esperaban ayuda, señalando que la palabra de Dios solo opera si se permite: “Si experimentamos la alegría que fluye desde Belén, desde este establo donde nació el Niño Dios, entonces nos encontraremos con Jesús”.

Finalmente, el Obispo Auxiliar deseó a todos un año lleno de bendición y gracia de Dios: “Este Jesús, Niño Dios, nacido de Belén, hoy nos trae paz, amor a la tierra y sus palabras pueden cambiar nuestras vidas”.

Fuente:https://campanas.iglesiasantacruz.org/

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