Obispo de la Diócesis de Coroico exhortó a los fieles a dar testimonio de vida y ser constructores de paz en Bolivia
Prensa CEB 18.01.2026. Durante la Eucaristía dominical este II Domingo del Tiempo Ordinario, celebrada en la Basílica Nuestra Señora de los Ángeles de San Francisco, el obispo de la Diócesis de Coroico, Mons. Juan Carlos Huaygua, exhortó a los fieles a ser testigos creíbles de Jesús, el “Cordero de Dios que quita el pecado del mundo”, así como lo proclamó Juan el Bautista.
En su homilía, el prelado inició reflexionando sobre el testimonio de Juan Bautista, quien preparó el camino del Señor con un bautismo de conversión en el Jordán. “Juan ve al Espíritu Santo descender sobre Jesús y afirma: ‘Este es el Cordero de Dios’”, explicó Mons. Huaygua, vinculando esta imagen bíblica con la Pascua judía, donde el cordero sacrificado simbolizó la liberación de la esclavitud en Egipto y el paso a la libertad.
El obispo profundizó en el sacrificio de Jesús en la cruz como el perdón de los pecados, pero también como manifestación del Reino de Dios a través del Espíritu Santo. “Jesús no solo vino a redimirnos, sino a mostrarnos el Reino y hacerlo presente con milagros que revelan el amor de Dios por cada vida”, enfatizó.


Dirigiéndose al pueblo boliviano, Mons. Huaygua llamó a dar un testimonio de vida radical, inspirado en la austeridad, humildad y oración profunda, a ejemplo de Juan Bautista. “La Iglesia no necesita maestros, sino testigos creíbles. Nos quejamos de que los jóvenes no participen, pero ¿somos convincentes con nuestro estilo de vida?”, cuestionó.
Por otro lado, cuestionó los discursos de confrontación y división que se manifiestan en el país, invitando a los cristianos a ser “constructores de paz” mediante el perdón y la comprensión. “En Bolivia vemos con tristeza discursos de enfrentamiento o incluso llamando al delito. El mensaje de Jesús es claro: construir la paz. Ese es el mejor testimonio del Cordero de Dios”, afirmó, concluyendo con una invocación al Espíritu Santo para renovar la vocación misionera de los fieles y orientándolos a dar testimonio de fe y vida en el mundo de hoy.



A partir de este domingo, la Misa Dominical no solo se transmite por las redes sociales de la Conferencia Episcopal Boliviana, sino que llega a todo el Pueblo de Dios también a través de la señal de Bolivia TV, el canal estatal.



A continuación la homilía completa.

