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Hna. Patricia Botello: «La vida religiosa en Bolivia frente a un horizonte inspirador»

Prensa CEB 2.02.2026. La Hna. Patricia Alejandra Botello López, HMIG fue parte del encuentro anual de la Conferencia Boliviana de Religiosos (CBR) en Cochabamba este 2026, «leer los signos de los tiempos y ser fermento en Bolivia», es parte del mensaje que resuena en su misión.

A continuación, hoy que celebramos el dia de la Vida religiosa, comparte lo que fue vivir esta valiosa experiencia.

“NACER DE NUEVO”

Hace unos días, asistimos un gran número de representantes de la Vida Religiosa en Bolivia, al encuentro anual de la Conferencia Boliviana de Religiosos en Cochabamba, ¡¡una experiencia auténtica del paso de Dios en nuestras vidas!!

En primer lugar, porque a pesar del clima de bloqueo de carreteras y ciudades en nuestro país, pudimos llegar un número muy importante de religiosas(os) hasta las instalaciones de la CBR en Cochabamba. Y después, porque fueron sucediéndose un sin número de manifestaciones de la presencia real de Dios con nosotros en medio de la fraternidad y el compartir, que recapitulo ahora:

La Eucaristía con la se inauguró este acontecimiento eclesial, la presidió el Excmo. Señor Nuncio Emilio Sosa, Nuncio Apostólico en Bolivia quien, durante la homilía nos dijo: “Que necesitamos saber leer los signos de los tiempos para descubrir cómo se hace presente Dios aquí y ahora para ser parte activa de la respuesta que necesita hoy Bolivia. Estamos llamados a dar vida, a ser fermento, a dejarnos sembrar, a llevar almas a Dios, a enseñarles a conocer y a amar a Jesucristo siendo instrumentos de salvación, a abrirnos a una nueva vida, pero primero necesitamos morir al pecado y responderle con fidelidad a Él que nos llamó sin mérito alguno y llegar a ser auténticos discípulos que, con la vida, hablen de la primacía absoluta de Jesucristo en el hoy de nuestros días.”

Después, tuvimos la intervención del P. Bernardo Sada Monroy, Misionero del Espíritu Santo que de una manera muy didáctica y elocuente nos introdujo en un espacio de discernimiento personal y comunitario en torno al texto bíblico del diálogo de Jesús con Nicodemo (Jn 3,1-12), centrándonos en la consigna “Hay que nacer de nuevo, del agua y del Espíritu”. Y al desmenuzar la realidad de la Vida Religiosa en América y en el mundo, nos damos cuenta de que estamos frente a la noche y la aurora, que lejos de ser tiempo de apagar la mecha y retirarnos, estamos en la alborada de un nacer de nuevo en la Vida Religiosa. Y descubrimos cómo la figura de Nicodemo marca un itinerario de búsqueda y encuentro marcado por tres actuaciones concretas que son un camino para la Vida Religiosa hoy:

                                      DESPERTAR       DESPOJARSE       RECREAR

Llamados a abrirnos al Kairós del Espíritu, a reiniciarnos, dejando las propias seguridades, estructuras, orden; permitirnos entrar a un relativo “desorden” para luego organizarlo. Es necesario desaprender formas viejas. Y en medio de todo esto, hacerlo desde la minoridad, que se refiere a la posibilidad de un continuo reinventarse, innovarse, diseñar futuro desde lo esencial de la vida y el Evangelio: adhesión amorosa a Jesucristo y a su estilo de vida. Al final de la reflexión, el Padre Bernardo nos hizo hincapié en la necesidad de vivir la disminución desde una actitud de discernimiento y reflexión que nos lleven a re – crear la Vida Religiosa desde sus potencialidades para suscitar esperanza, tener el valor de soltar lo antiguo, hacer alianzas, dejar el control, facilitar trayectorias personales, asumiendo con valentía una nueva manera de vivir en comunidad.

En este contexto de Sinodalidad como signo de los tiempos para un nuevo nacimiento, se habló de la naciente experiencia de INTERCONGREGACIONALIDAD que se ha creado en Misión Fátima de T´simanes, en el Vicariato Apostólico de Reyes, a la que se invitó a ser parte uniendo a uno o a más de los miembros de las Congregaciones presentes, a fin de poder ser signo claro de que solo Dios basta para llenar una vida y fortalecer el lazo que tenemos en común: el anuncio de Reino de Dios, dándole vitalidad a los diversos Carismas Congregacionales, al compartirlos.  Quedando a cada uno de los participantes, la tarea de clarificar las resonancias de este encuentro y responder a la voz del Espíritu que nos invita con tanta fuerza a nacer de nuevo… “Porque Dios hace nuevas todas las cosas.”

Por: Hna. Patricia Alejandra Botello López, HMIG

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