«La centralidad de Cristo en la vida del sacerdote»: 58 presbíteros de la Diócesis de El Alto inician su retiro espiritual
Prensa CEB 11.02.2026. El clero diocesano de la Diócesis de El Alto inició su retiro espiritual anual con una Eucaristía presidida por su obispo, Mons. Giovani Edgar Arana. En un clima de silencio, oración y fraternidad sacerdota, este espacio, reúne a 58 sacerdotes y quiere ser un tiempo fuerte para recentrar la vida y el ministerio en Jesucristo, fortaleciendo la identidad sacerdotal y la comunión presbiteral.


Durante la homilía de apertura, Mons. Arana agradeció la presencia de todos los sacerdotes y valoró que ninguno hubiera pedido permiso para ausentarse, signo —dijo— de que “ponen en práctica” lo que meditan sobre la centralidad de Jesús en la vida del presbítero. Subrayó que participar plenamente en el retiro es una forma concreta de demostrar que Cristo es el centro de su existencia, porque “hablar de que Jesús es el centro de nuestra vida significa también hacer todo lo posible e imposible para tener estos espacios”, dejando de lado otras ocupaciones pastorales para privilegiar el encuentro con Dios.
Comentando la primera lectura tomada del primer libro de los Reyes, el obispo recordó la oración de Salomón al consagrar el templo, destacando que el verdadero sentido de todo espacio sagrado es abrir al misterio de Dios y no encerrar a Dios en estructuras humanas. Señaló que muchas acciones pastorales pueden vaciarse de contenido cuando se pierde la capacidad de asombro ante el misterio presente, especialmente en la Eucaristía, y advirtió que pequeños descuidos en lo litúrgico, como la falta de esmero en los objetos sagrados, son un síntoma de haber dejado de percibir la centralidad del Señor en la celebración.

Mons. Arana insistió en que la Eucaristía es “lo más sagrado” y el corazón del ministerio sacerdotal, por lo que invitó a revisar actitudes, motivaciones y prácticas concretas en torno a la celebración, para que no se reduzca a una rutina ni se vea solo como una respuesta a exigencias pastorales. Poner a Jesús en el centro —explicó— implica que todas las dimensiones de la vida del sacerdote giren en torno a Él: decisiones, prioridades, estilo de vida, relaciones y servicio pastoral, de modo que la coherencia entre lo que se predica y lo que se vive haga creíble el testimonio.
A la luz del Evangelio, el obispo de El Alto animó también a descubrir la presencia de Cristo en las personas, especialmente en los más sencillos, en los pobres, en las comunidades rurales y en las periferias, advirtiendo sobre la tentación de valorar más ciertos destinos “cómodos” que las parroquias alejadas o campesinas. Recordó que la opción por los pobres y alejados no puede quedarse en un discurso, sino que debe manifestarse en la disponibilidad real para servir allí donde hay mayor necesidad.
Finalmente, expresó su deseo de que el retiro ayude a cada sacerdote a “poner el eje” de su vida en Jesús, de modo que todo gire alrededor de Él y que la consagración recibida se traduzca en un estilo de vida coherente con el Evangelio. Agradeció a Padre Diego Plá, quien guía el retiro este año, y pidió la ayuda del Espíritu Santo para que este tiempo de reflexión y encuentro con Dios renueve la fidelidad sacerdotal y fortalezca el servicio al pueblo de Dios en la Diócesis de El Alto.

Fotografías: Diócesis de El Alto

