Monseñor Aurelio Pesoa: «La Cuaresma es tiempo para volver a Dios de todo corazón»
Prensa CEB 20.02.2026. El Vicariato Apostólico del Beni inició el tiempo de Cuaresma con la misa de Miércoles de Ceniza presidida por su obispo, Monseñor Aurelio Pesoa, quien invitó a los fieles a vivir un verdadero camino de conversión y regreso a Dios a través del arrepentimiento, la limosna, la oración y el ayuno.
Llamado a “volver a Dios de todo corazón”
En su homilía, el obispo comentó la lectura del profeta Joel y el Salmo 50, subrayando que la Cuaresma no es solo un tiempo para “considerar” a Dios, sino para transformar la propia vida. Recordó que el grito del salmista, “Ten piedad de mí, Señor, por tu bondad”, nace de un corazón que reconoce su pecado y su fragilidad, sabiendo que solo Dios puede “borrar las faltas y purificar el pecado”.
Actitud del creyente arrepentido
Monseñor Pesoa insistió en que el primer paso del camino cuaresmal es reconocerse criatura pasajera, que hoy está aquí pero no permanecerá para siempre. Asumir que se ha ofendido a Dios y al prójimo, explicó, abre las puertas a la compasión divina y a la experiencia de un Dios que es “compasivo y misericordioso” y que sostiene la vida de quienes se ponen en sus manos.
Limosna, oración y ayuno, pilares del camino
Al comentar el Evangelio de Mateo, el obispo profundizó en las “tres obras” tradicionales de la Cuaresma:
- Limosna: no solo como aporte material al templo, sino como actitud de cercanía y sensibilidad ante el dolor ajeno, superando la indiferencia y cultivando la compasión en un mundo marcado por la competencia y el egoísmo.
- Oración: recupera el diálogo sincero con Dios en la vida diaria, más allá de las fórmulas aprendidas, sin reducir a Dios a alguien a quien solo se acude por necesidad, sino como presencia permanente a la que se acoge con humildad.
- Ayuno: ir más allá de la simple privación de alimentos en algunos días, y aprender a “ayunar” de malas palabras, insultos, desprecio, envidia y todas aquellas actitudes que hieren al prójimo y endurecen el corazón.
Oportunidad que no debe postergarse
Monseñor Pesoa advirtió que la Cuaresma es una oportunidad concreta para reencontrarse con ese Dios muchas veces relegado al último lugar en la vida. Recordó el dicho popular “No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy”, exhortando a no postergar la conversión ni el retorno al Señor. Concluyó llamando a los presentes a vivir como verdaderos hombres y mujeres de fe, abiertos al Dios de la vida que invita a escuchar su voz: “El que tenga oídos para oír, que oiga”.
A continuación comparte como se celebró este inicio de la Cuaresma en varias parroquias del Vicariato.
En la Parroquia de San Ramón no Nato, los feligreses asistieron a la celebración de la imposición de las cenizas. Celebración presidida por su Párroco, el Řev.P. Andres Migrala.
La Parroquia de San Joaquin, da inicio a la Cuaresma con la Imposición de las cenizas. Celebración presidida por su Párroco el Řev.P. Carlos Salazar.
A continuación la homilía completa gentileza de la Red Universitaria Rubí del Beni

