«La misión de la Universidad Católica es aportar al desarrollo del país», mensaje de Mons. Ricardo Centellas, obispo de la Arquidiócesis de Sucre y Gran Canciller de la Universidad Católica Boliviana San Pablo.
Prensa CEB 2026.05.14 “La Universidad Católica está para aportar positivamente a la marcha de la historia de Bolivia”, afirmó Mons. Ricardo Centellas, obispo de la Arquidiócesis de Sucre y Gran Canciller de la UCB, durante la celebración por el 60 aniversario de la Universidad Católica Boliviana, que se desarrolló este jueves en la parroquia Señor de la Exaltación, en la zona de Obrajes, La Paz.



En el marco de las seis décadas de vida institucional de la UCB, la celebración reunió a autoridades eclesiales y universitarias, quienes participaron en una celebración eucarística.
Misión inspirada en Jesús
“Porque la identidad de la Universidad Católica nace de la identidad de la persona de Jesús. La misión de la Universidad Católica no viene a complicar la vida de Bolivia, todo lo contrario, estamos para aportar positivamente a la marcha de esta historia de nuestro país”, expresó Mons. Centellas durante su reflexión.



Además, subrayó que la misión universitaria no puede reducirse a la formación académica, sino que también debe contribuir a la construcción de una sociedad más humana, justa y solidaria. En ese sentido, destacó que el espíritu de servicio y el compromiso ético deben acompañar la formación de las nuevas generaciones, especialmente en un contexto nacional marcado por desafíos sociales, económicos y humanos.
Invitación a caminar con el Espíritu de Jesús
Dirigiéndose a los participantes, Mons. Centellas llamó a dejarse conducir por el espíritu de Jesús como fundamento de la vida institucional y personal. “Queridos hermanos de esta familia educativa de la Universidad Católica, dejémonos conducir por el Espíritu de Jesús, dejémonos sostener por la vitalidad y en definitiva por la libertad y la verdad de Jesús”, manifestó.



Finalmente, el Gran Canciller de la UCB recordó que el aniversario no solo representa una celebración histórica, sino también un momento de renovación y compromiso con el futuro e invitó a toda la comunidad universitaria a seguir construyendo una universidad capaz de responder a las necesidades del país desde el conocimiento, la fe y el servicio, manteniendo viva la misión evangelizadora que inspiró su nacimiento hace 60 años.


