“Jesús nos enseña a dialogar con el Padre”: llamado de Mons. Coter a vivir una oración que transforme la vida
“La oración, entendida como un diálogo íntimo con Dios y no como un simple espacio para pedir favores”, fue el eje central de la homilía compartida este domingo por Monseñor Eugenio Coter, Obispos del Vicariato Apostólico de Pando. A partir del Evangelio proclamado, el obispo invitó a los fieles a descubrir que Jesús hacía de la oración una experiencia permanente de comunión con el Padre, convirtiéndola en el fundamento de toda su misión y en el modelo que hoy están llamados a vivir los cristianos.
“Destacamos que Jesús rezaba, y esto es importante. No rezaba solo cuando iba a la sinagoga, no rezaba solo cuando iba al templo; rezaba, se daba espacio de diálogo con el Padre. No entra pidiendo cosas, entra en este diálogo que es entrar en intimidad con Dios, le llama Padre. Es una relación que lo acompaña y es un sentimiento de unión con el Padre”, afirmó monseñor Coter, al explicar que la esencia de la oración cristiana consiste en cultivar una relación viva y constante con Dios.
El obispo señaló que esta actitud de Jesús revela cuál debe ser también la primera disposición del creyente al momento de orar: recordar que ha sido llamado a vivir unido al Señor antes que a buscar respuestas inmediatas a sus necesidades.
“Esta sería la primera cosa que tenemos que hacer cuando rezamos: recordarnos que estamos llamados a vivir esta unión con Dios y una intimidad con Dios”, expresó, indicando que solo desde esa experiencia profunda de encuentro con el Padre es posible abrir el corazón a los demás y comprender el verdadero sentido de la misión cristiana, tal como lo hizo Jesucristo al invitar posteriormente a todos: “Vengan a mí”.


