¿Caminamos detrás de Jesús o queremos ir delante de Él?, el llamado de Mons. Oscar Aparicio a la humildad y al verdadero discipulado
Prensa CEB 31.08.2026. En la celebración eucarística del XXI Domingo del Tiempo Ordinario, realizada este 30 de agosto en la Catedral Metropolitana de San Sebastián, el Arzobispo de Cochabamba, Mons. Oscar Aparicio, dirigió su reflexión a la comunidad enfatizando sobre el lugar que asignamos a Dios en la cotidianidad y los riesgos de imponer nuestra propia lógica humana sobre los planes divinos.
Durante la homilía, el Arzobispo contrapuso dos momentos clave de la vida del apóstol San Pedro: la firme confesión de fe al reconocer a Jesús como el Mesías y su posterior resistencia al anuncio de la Pasión y la Cruz. A partir de este pasaje evangélico, la autoridad eclesial expuso las ideas centrales de su mensaje:
- El riesgo de querer «corregir» a Dios: Mons. Aparicio remarcó que Pedro no comprendió que el mesianismo de Cristo implicaba la entrega, el abajamiento y el sacrificio. Al intentar apartarlo de ese camino, el apóstol pretendió ir delante del Señor e imponer criterios humanos.
- La tentación del protagonismo y el poder: El prelado advirtió que tanto obispos, sacerdotes y agentes de pastoral como los fieles en general enfrentan la tentación de buscar el dominio personal o la autorreferencialidad. Recordó que la autoridad en la Iglesia debe ejercerse como un servicio humilde y nunca para controlar o suplantar a Dios.
- La condición de ser discípulo: La firme respuesta de Cristo («Ponte detrás de mí») no excluye a Pedro, sino que le reubica en su verdadera vocación: la de seguir los pasos del Maestro en lugar de pretender guiarlo o marcarle el rumbo.
- Discernir la voluntad divina: Apoyándose en las lecturas de San Pablo, Mons. Aparicio exhortó a la asamblea a no adaptarse a los criterios del mundo, sino a transformar la mentalidad mediante la oración constante para descubrir lo que Dios realmente quiere.


Al concluir la celebración, el Arzobispo invitó a los fieles a preguntarse sinceramente si en su vida de fe caminan detrás del Salvador con actitud de escucha y aprendizaje, o si intentan adelantársele para imponer sus propios intereses.
Fuente: Arquidiócesis de Cochabamba


