“Con la bendición de Dios formamos una familia”: pareja comparte su testimonio en la Semana de la Familia
Prensa CEB 11.05.2026 En el marco de la Semana de la Familia, organizada bajo el lema “Familia: Semilla de Fe y Escuela de Vida” por la Pastoral Familiar del Área de Comunión Eclesial de la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB), una familia que participó en la CXVIII Asamblea de Obispos de Bolivia compartió un emotivo testimonio sobre el amor, el matrimonio y la importancia de construir el hogar bajo la presencia de Dios.
José Luis Torrico y Naira Terceros recordaron que su historia comenzó en 2012, cuando ambos coincidieron trabajando en el colegio Pío 12, de Cochabamba. Entre risas, confesaron que el primer encuentro estuvo lejos de parecer una historia romántica. “A primera instancia me cayó un poquito mal porque era muy engreído”, comentó Naira entre sonrisas, mientras que José Luis recordó que desde el primer momento la vio “muy simpática”, aunque jamás imaginó que terminarían formando una familia.
Con el paso de los meses, el trato cotidiano comenzó a transformar aquella distancia inicial. “Veía a lo largo de tres meses que yo no hablaba con él, salvo el saludo”, recordó ella. Sin embargo, el tiempo abrió camino al enamoramiento, luego al noviazgo y finalmente al matrimonio. “Con la bendición de Dios formamos una familia”, afirmaron, al recordar que en 2014 decidieron darse el “sí” definitivo apostando por una vida juntos.
Hoy, después de 12 años de matrimonio, ambos aseguran que el amor también se construye desde el acompañamiento cotidiano, la fe y el servicio compartido. “Lo que más admiro de Naira es su dedicación como mamá y como esposa”, expresó José Luis, destacando además el compromiso de su esposa en las actividades parroquiales y educativas que realizan como familia.
Durante el testimonio, la pareja resaltó el valor de los hijos como parte fundamental de la vida familiar. “Los hijos son la continuación de nuestra vida”, señalaron, contando que uno de sus sueños era que sus niños crecieran acompañados de hermanos, tal como ellos experimentaron en sus propias familias. “Todo lo que nosotros hacemos es por ellos, es para ellos y es junto con ellos también”, manifestaron.
Asimismo, compartieron que, pese al ritmo acelerado de la vida diaria, buscan integrar a sus hijos en cada actividad pastoral y familiar, para que también vivan la experiencia de caminar junto a Dios y junto a la Iglesia. “Tratamos que no se pierdan de esta etapa que nosotros estamos viviendo como pareja, como esposos y como parte de la Iglesia”, explicaron.
Finalmente, la familia dejó un mensaje de reflexión para todas las familias bolivianas, destacando que la presencia de Dios es fundamental para sostener la unidad, el amor y la humanidad dentro del hogar. “Si Dios no va a estar presente en las familias, las familias vamos a carecer de humanidad y de afecto. Pero con Dios las familias vamos a seguir adelante, luchando siempre por el bien de nuestras familias”, concluyeron.


