Encuentros de formación del Área de Evangelización llegan a Cobija
Prensa CEB 2026.06.10 Basta solo cinco minutos a pie para llegar a las ciudades brasileñas de Brasiléia y 15 minutos para Epitasolandia desde la parroquia Nuestra Señora del Pilar, la más emblemática de Cobija, también llamada la Perla del Acre, donde se desarrolló el segundo encuentro de formación en Biblia y Catequesis, organizado por el Área de Evangelización de la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB).
La condición fronteriza se hace visible incluso en aspectos aparentemente simples de la vida pastoral. En esta comunidad, los aportes de los fieles suelen llegar en bolivianos y reales brasileños, y ocasionalmente también en soles peruanos. La explicación es sencilla: la parroquia recibe visitantes, comerciantes y familias procedentes de los tres países que comparten esta vasta región amazónica. La frontera política existe en los mapas, pero la vida cotidiana transcurre con una naturalidad transfronteriza que caracteriza al norte amazónico.

Una multitud que quiere aprender
La respuesta de los agentes pastorales en Cobija sorprendió incluso a los organizadores. Catequistas, ministros del lectorado, religiosas y numerosos laicos ocuparon los espacios del templo para participar en las jornadas formativas.
Un valioso aliado fue la tecnología, ya que en lo más alto del templo, suspendido sobre la mirada de los asistentes, un proyector iluminaba la nave central con imágenes, esquemas y textos que acompañaban cada exposición. Desde cualquier rincón de la Iglesia era posible seguir el contenido de las ponencias, permitiendo que todos los participantes puedan observar con claridad cada explicación.






Así también, en el momento de descanso entre las charlas de formación, se formó de manera natural un espacio de encuentro fraterno en el que se disfrutó la identidad gastronómica local, como es la tradicional tripa cobijeña, acompañada del popular ají gusanito.
Pero además de la convivencia, lo que quedaba en evidencia era la necesidad profunda de formación permanente. La Iglesia amazónica enfrenta desafíos particulares: grandes distancias, movilidad de la población, comunidades rurales aisladas y la constante interacción con culturas diversas. En este contexto, la preparación de los agentes pastorales resultó esencial para garantizar una evangelización sólida y cercana a la realidad de las personas.
Biblia
“Poseer una Biblia no es suficiente si esta permanece cerrada o es utilizada únicamente en momentos de dificultad”, reflexionó Abel Maldonado, ejecutivo del Área de Evangelización y responsable de las áreas de Liturgia, Música, Arte Sacro, Piedad Popular y Doctrina y Fe, de la CEB. Por el contrario, invitó a los asistentes a desarrollar una relación constante con la Palabra de Dios, permitiendo que ésta ilumine las decisiones, desafíos y experiencias cotidianas.
La reflexión concluyó destacando que la Biblia contiene el testimonio de un pueblo que descubrió la presencia de Dios en su historia. Por ello, su lectura sigue siendo una oportunidad para que los creyentes encuentren orientación, esperanza y fortaleza en medio de las realidades que enfrentan cada día.


Catequesis
“La catequesis no puede limitarse a esperar que las personas lleguen al templo”. Con esta reflexión, Cecilia Coronel, responsable de la sección de Catequesis, Biblia y Culturas, del Área de Evangelización, exhortó a los participantes a analizar la dimensión misionera del servicio catequético y la necesidad de acercarse a quienes se encuentran alejados de la vida eclesial.
A través de testimonios compartidos durante la jornada, algunos catequistas relataron cómo llegaron a la parroquia para brindar su servicio en la formación de niños, jóvenes y adultos. La experiencia mostró que el acercamiento personal y la invitación constante continúan siendo herramientas fundamentales para la evangelización.


La misión formativa no concluye en Cobija
La jornada concluyó alrededor del altar. Los participantes se congregaron para celebrar la Eucaristía, que marcó el final de una etapa, pero también el comienzo de otra.
Cada parada supone nuevas horas de viaje, nuevos encuentros y nuevos desafíos logísticos. En una región donde los desplazamientos pueden depender del estado de los caminos, de las lluvias o de las largas distancias amazónicas, la formación exige un esfuerzo considerable.






Así el Área de Evangelización continúa preparando su recorrido por otras localidades del Vicariato, seguirán Puerto Rico, Sena, Cristo Rey, Tumichucua, Guayaramerín y Riberalta.
Esta misión cobra especial sentido en estas tierras amazónicas, donde cada camino, cada río atravesado y cada comunidad visitada se convierten en una oportunidad para hacer realidad el mandato de Jesús: “Id y haced discípulos a todas las naciones” (Mateo 28, 19).



