Mons. Basilio Mamani y Mons. Percy Galván invitan a vivir la fe desde el amor, la transformación y el testimonio cristiano
En las celebraciones eucarísticas del domingo 28 de junio, en la Parroquia Nuestra Señora del Rosario y la Catedral Metropolitana de La Paz, Mons. Basilio Mamani y Mons. Percy Galván compartieron profundas reflexiones sobre el seguimiento a Cristo, invitando a los fieles a vivir la cruz como un camino de transformación y el servicio cristiano como una expresión del amor, la oración y el testimonio de fe.
Prensa CEB 2.07.2026. En el marco de la celebración dominical, la comunidad católica de la Arquidiócesis de Nuestra Señora de La Paz recibió profundas enseñanzas a través de las homilías compartidas por Mons. Basilio Mamani y Mons. Percy Galván, quienes reflexionaron sobre el significado de la cruz, el seguimiento a Cristo y el llamado a vivir el servicio cristiano con amor y entrega.
En la Parroquia Nuestra Señora del Rosario, Mons. Basilio Mamani centró su predicación en el verdadero sentido de la cruz en la vida del discípulo de Jesús. Recordó que la cruz no debe entenderse únicamente como un símbolo externo, sino como la actitud con la que cada persona enfrenta las dificultades, desafíos y adversidades de la vida.
“Frente a las adversidades de la vida, ¿cuál es la actitud que tomamos?”, fue una de las preguntas que dejó como reflexión, invitando a los fieles a mirar el ejemplo de Cristo, quien asumió la cruz desde el amor, la misericordia y el perdón.
Mons. Basilio explicó que la cruz tiene un sentido transformador: “la cruz nos tiene que transformar”, señalando que cada experiencia vivida desde la fe debe abrir el corazón a la reconciliación, al cambio personal y a una vida más cercana a Dios. Asimismo, destacó que la cruz no termina en el sufrimiento, sino que conduce hacia la resurrección y la esperanza.
Por su parte, en la Catedral Metropolitana Nuestra Señora de La Paz, Mons. Percy Galván reflexionó sobre la misión de los cristianos y especialmente de los ministros extraordinarios de la comunión, invitándolos a vivir su servicio como una expresión del amor de Cristo.
Durante su homilía, destacó que el discípulo está llamado a amar y no a condenar, recordando que la misión del cristiano es reflejar el amor de Dios hacia los demás. “Solo tenemos derecho a amar”, señaló, invitando a dejar de lado las críticas destructivas, los comentarios y actitudes que dividen a la comunidad.
Tomando como ejemplo la vida de los santos apóstoles Pedro y Pablo, Mons. Percy resaltó que el encuentro con Jesús transforma la vida y lleva a un compromiso más profundo. Invitó a fortalecer la experiencia de Dios mediante la oración, la lectura de la Palabra y el servicio realizado con alegría, no buscando reconocimientos humanos, sino llevando a Cristo a quienes más lo necesitan.
Ambas reflexiones convergieron en un mismo llamado: vivir una fe activa, capaz de transformar el corazón y convertirse en testimonio para los demás. Desde la cruz asumida con amor hasta el servicio inspirado en Cristo, los pastores recordaron que el camino del discípulo es un camino de entrega, misericordia y esperanza.
La Arquidiócesis de Nuestra Señora de La Paz continúa acompañando a sus comunidades, fortaleciendo la vida espiritual de los fieles y animando a todos a ser testigos del Evangelio en medio de la sociedad.
Fuente: Arquidiócesis de La Paz


