Empanadas de Santa Clara: El milagro que vuelve cada agosto
Prensa CEB 14.08.2026. Cada 12 de agosto, de manera casi religiosa, se cumple una ceremonia que el calendario de Radio La Plata conocer de memoria. Sobre la mesa de trabajo aparecen, puntuales como una vieja promesa, las empanadas de #SantaClara.
Casi se nos olvida. A nosotros, quizá. A Teresa y Patricia, nunca. ¡Nunca!
Llegan relucientes, doradas, embarnizadas con clara de huevo, pequeñas piezas de oro recién salidas del horno.
Al abrirlas, aparece su corazón: abundante pollo desmenuzado, abrazado por un jigote de cebolla y palillo amarillo. Todo queda envuelto en una masa fina y delicada, trabajada con paciencia, como mandan las recetas que no se escriben solamente en los libros, sino también en la memoria.
Porque las empanadas de Santa Clara no nacieron ayer.
Su historia se pierde entre los corredores, los patios y los silencios del antiguo convento. Allí, entre rezos y labores cotidianas, las manos de las religiosas clarisas fueron guardando una receta que, con el tiempo, habría de abandonar el claustro para convertirse en una de las expresiones más entrañables de la gastronomía sucrense.
Cada 12 de agosto, un día después de Santa Clara, las campanas y se ponen de acuerdo. En Sucre, las hermanas clarisas preparan miles de empanadas para celebrar a su patrona, vinculada también con la televisión y las telecomunicaciones.
La tradición no se quedó detrás de los muros del convento. También encontró su camino hasta Radio La Plata, donde Teresa y Patricia mantienen vivo un rito familiar que heredaron de Gregorio Donoso y de su esposa Crescencia Bleichner.
Ellos fueron quienes enseñaron que ciertas fechas no se dejan pasar, que hay sabores que deben volver cada año y que una empanada puede ser también una forma de conservar la memoria.
Desde entonces, cada 12 de agosto, se cumple puntualmente con aquella costumbre. No hace falta recordárselo al calendario. La memoria familiar se encarga.
Fuente: ERBOL


