Fortín Libertad conmemoró 109 años con un llamado a construir el futuro desde el servicio y la unidad
Prensa CEB 19.08.2026 En el marco de la celebración por los 109 años de fundación de Fortín Libertad, el padre Tomás dirigió una homilía en la que invitó a la comunidad y, de manera particular, a las autoridades presentes, a mirar la historia del municipio no solo como un legado del pasado, sino como una responsabilidad de cara a las próximas generaciones.

Durante su reflexión, el sacerdote destacó que fundar no significa únicamente dar inicio a algo, sino establecer los cimientos necesarios para que aquello que se construye pueda permanecer en el tiempo. A partir de esta imagen, señaló que, así como una casa necesita bases firmes, también un pueblo requiere personas comprometidas con el trabajo, la unidad y una visión orientada hacia el futuro.
Uno de los aspectos centrales de la homilía estuvo relacionado con el ejercicio de la autoridad y el servicio a la comunidad. A partir de la figura del profeta Elías y del ejemplo de Jesucristo, el padre Tomás explicó que la verdadera autoridad no se fundamenta únicamente en el poder o en un cargo, sino en una relación profunda con Dios, el servicio y la responsabilidad hacia los demás.


En este sentido, remarcó que quienes ejercen algún tipo de autoridad están llamados a representar y servir al pueblo, antes que buscar únicamente reconocimiento personal.
La reflexión llevó también a plantear una pregunta a la comunidad: ¿qué Fortín Libertad se quiere dejar a las próximas generaciones?
El sacerdote recordó que quienes actualmente forman parte de esta comunidad no son únicamente espectadores de su historia. Los hombres y mujeres de las generaciones presentes también tienen la responsabilidad de continuar construyendo el futuro, de la misma manera que sus padres, abuelos y bisabuelos contribuyeron a levantar el Fortín Libertad que hoy existe.
Desde esta perspectiva, la conmemoración de los 109 años adquiere un significado que va más allá de recordar el pasado. La celebración se convierte también en una oportunidad para reconocer la responsabilidad de las generaciones actuales en la construcción de la historia que heredarán quienes vengan después.


