«No reemplaza a la justicia ordinaria». La Iglesia consolida especialidad en investigación de delitos en entornos eclesiales
Prensa CEB 22.08.2026. Con la participación de más de 40 estudiantes de diversas jurisdicciones eclesiásticas del país, concluye en Cochabamba el simposio sobreinvestigacion de delitos contra niña, niño o adolescente en ambientes eclesiales: normativa, procedimiento y criminalítica, un espacio que marca el cierre del primer semestre de una especialidad impulsada por la Facultad de Teología San Pablo y la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB).
El programa académico, que tiene una duración de 12 meses, busca dotar a sus participantes —entre ellos psicólogos, abogados y pastoralistas— de herramientas jurídicas, canónicas y teológicas para hacer frente a los delitos de abuso contra niños y adolescentes en entornos eclesiales.
Bernardeth Caero Bustillos, directora del segundo y tercer ciclo de la Facultad de Teología San Pablo, destacó la trascendencia del encuentro. Según explicó, el simposio ha permitido reflexionar sobre la importancia de unir la fe con la responsabilidad social y civil frente a las víctimas.
«Hemos visto la importancia de unir la fe con la responsabilidad social y civil que tenemos dentro de la Iglesia frente a los delitos. Como nos decía Monseñor Coter, se trata de vincular la fe con la justicia y la caridad con la curación de estas heridas de manera profesional.»
Por su parte, el Padre Manuel Hurtado, presidente de la Facultad de Teología San Pablo, enfatizó el núcleo de esta iniciativa formativa: preparar a equipos técnicos capaces de discernir y canalizar las denuncias de manera transparente y eficiente.
Hurtado fue enfático al delimitar el alcance de la especialidad, aclarando que la formación eclesiástica y técnica de los cursantes tiene el objetivo de acompañar los procesos iniciales y derivar los casos ante las autoridades competentes del Estado.
«Esto no reemplaza el camino ordinario que se puede hacer en la justicia ordinaria ante el Ministerio Público, pero capacita a las jurisdicciones eclesiásticas para tener personal preparado que pueda encaminar de la mejor manera posible las denuncias, discerniendo la gravedad según la legislación boliviana y el derecho canónico.»
Desafíos para el segundo semestre
Con miras a la segunda mitad del programa, P. Manuel diijo que el reto principal será dotar a los estudiantes de mayores elementos metodológicos, bibliográficos y de criminalística. Al tratarse de un grupo humano calificado pero diverso en sus disciplinas base, la especialidad requerirá un acompañamiento más estrecho.
Para ello, la Facultad prevé consolidar una red de tutores, apoyada por docentes de la Universidad Católica Boliviana (UCB) e instituciones aliadas en el exterior. Estos profesionales guiarán la elaboración del trabajo final de grado, requisito indispensable para la culminación de esta formación enfocada en responder con claridad jurídica y pastoral a la crisis de los abusos.
«Esta iniciativa refleja el compromiso de la Iglesia Católica en Bolivia por pasar de la reflexión a la acción estructural frente al tema de los abusos. Al invertir en la profesionalización técnica de sus agentes y garantizar una articulación transparente con la justicia ordinaria, la institución eclesial reafirma que la protección de niños, niñas y adolescentes es una prioridad innegociable. Con este esfuerzo continuo, la Iglesia busca no solo responder a las heridas del pasado con verdad y justicia, sino sentar las bases definitivas para construir entornos seguros sustentados en una cultura del cuidado.


