Arquidiócesis de Sucre despide a su Pastor, Monseñor Ricardo Centellas
Prensa CEB 29.09.2026. En una solemne y concurrida eucaristía celebrada en la Arquidiócesis de Sucre, la Iglesia Católica en Bolivia dio el último adiós a Monseñor Ricardo Centellas, quien en vida fuera Arzobispo de esta jurisdicción y Primado de Bolivia, expresidente de la Conferencia Episcopal Boliviana y gran canciller de la Universidad Católica Boliviana (UCB).
La misa de exequias fue presidida por Monseñor Aurelio Pesoa, obispo del Vicariato Apostólico del Beni y actual presidente de la Conferencia Episcopal Boliviana. Durante su homilía, Mons. Pesoa expresó el sentimiento de orfandad y desconcierto que embarga a la comunidad eclesiástica, a los fieles y a las autoridades nacionales y departamentales presentes, ante una partida tan repentina.
Mons. Pesoa recordó que el fallecimiento de Mons. Ricardo ocurrió de manera sorpresiva en la ciudad de Oruro, mientras participaba en las actividades conmemorativas por los 60 años de la Universidad Católica Boliviana, cumpliendo con sus deberes pastorales e institucionales. Destacó la vasta e importante labor del prelado, quien sirvió como formador de sacerdotes, obispo de Potosí, arzobispo de Sucre, y líder de la Iglesia boliviana.
El presidente de la CEB describió al Mons. Ricardo como un hombre de profunda humildad, un pastor entrañable y cercano a su comunidad, destacando su ejemplo de «sencillez evangélica» al tomar decisiones difíciles desde la perspectiva de los hijos de Dios.


Autoridades y pueblo de dios
La ceremonia religiosa contó con la presencia de destacadas autoridades del Estado Plurinacional, representantes departamentales y municipales, miembros del poder judicial, fuerzas del orden y la comunidad universitaria, quienes acompañaron los restos mortales de Mons. Centellas tras su traslado desde Oruro.
Con palabras de consuelo basadas en las Sagradas Escrituras, Mons. Pesoa invitó a los presentes a encontrar fortaleza en la fe y en la esperanza de la resurrección, recordando las palabras del apóstol San Pablo: «He peleado la buena batalla, he concluido mi carrera, he guardado la fe».

La Iglesia en Bolivia despide así a un pastor fiel que dejó una huella imborrable de amor, entrega y servicio abnegado, confiando en que ha alcanzado la recompensa prometida a los buenos siervos.



