«No necesitamos más insultos ni divisiones»: El llamado de la Iglesia boliviana ante la coyuntura nacional
Prensa CEB 27.09.2026. Durante la eucaristía dominical celebrada este domingo desde la Basílica Nuestra Señora de los Ángeles en La Paz, Monseñor Giovani Arana, obispo de El Alto y secretario general de la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB), centró su homilía en un llamado profundo a la conversión, el servicio y la unidad frente a los momentos de tensión e incertidumbre que atraviesa el país.
La fe se mide por las obras, no por las intenciones
Tomando como referencia el pasaje evangélico de los dos hijos —uno que dice «no» pero va, y otro que dice «sí» pero no acude—, el Prelado recordó a los fieles que no basta con decir cosas bonitas o agradables, sino ponerlas en práctica. Señaló que a menudo se habla de solidaridad, justicia y paz, pero se cae en contradicciones al alimentar el egoísmo, cerrar los ojos ante las injusticias o propiciar enfrentamientos.
«La fe cristiana no se mide solamente por lo que decimos, o por las buenas intenciones que podamos tener, se mide por lo que hacemos», enfatizó Monseñor Arana.
Un llamado a las autoridades y la sociedad civil
Ante la actual coyuntura de preocupación y polarización, el secretario general de la CEB instó a las organizaciones sociales, dirigentes, sectores ciudadanos, autoridades gubernamentales y a toda la población a abrir espacios sinceros de diálogo y escucha.
Recordó que no se necesitan más insultos, descalificaciones ni convertir las diferencias en enemistades. Sostuvo que dialogar no significa pensar igual, sino reconocer que el otro es una persona con su propia dignidad y parte fundamental de Bolivia. Exhortó a quienes tienen responsabilidades públicas a priorizar el bien común y la dignidad de cada persona por encima de intereses particulares.
Sentido pésame por el monseñor Ricardo Centellas
Durante la celebración litúrgica, que coincidió también con la Jornada Nacional de la Biblia, la Iglesia boliviana elevó una oración por el eterno descanso de Monseñor Ricardo Centellas, arzobispo de Sucre, recordando su valioso ministerio y servicio pastoral al país. Monseñor Arana invitó a los presentes a abrir las escrituras en familia, recordando que una Biblia abierta en la mesa pero cerrada en el corazón no transforma la vida.


