Mons. Coter exhorta a jóvenes confirmandos, de El Sena, a asumir una actitud responsable ante Dios y la sociedad
Prensa CEB 12.10.2026 Mons. Eugenio Coter, obispo del Vicariato Apostólico de Pando, presidió la celebración eucarística en la que jóvenes y adultos de la cuasi parroquia San José Obrero recibieron el sacramento de la Confirmación, en una jornada de renovación de la fe y compromiso cristiano. Durante su homilía, dirigió un mensaje a los confirmandos sobre la importancia de cuidar su vida, rechazar aquello que atenta contra su dignidad y asumir una actitud responsable ante Dios y la sociedad.



En su mensaje, recordó que la Confirmación no debe entenderse como un simple requisito religioso ni como el final de una etapa de formación, sino como una oportunidad para asumir la fe con mayor conciencia y dar testimonio de Cristo en la vida cotidiana. En ese camino, exhortó a los jóvenes y adultos a tomar decisiones que contribuyan a su crecimiento personal y espiritual, alejándose de las adicciones y de aquellas conductas que pueden perjudicar su vida, sus familias y su entorno.
El obispo también destacó que seguir a Dios implica actuar pensando en el bien de los demás, con respeto, solidaridad y responsabilidad en los espacios donde cada persona se desenvuelve. De esta manera, animó a los confirmandos a comprender que su compromiso cristiano debe hacerse visible en sus decisiones y relaciones cotidianas, procurando que los valores del Evangelio orienten sus pasos y contribuyan a una convivencia más humana y fraterna.


Una comunidad que acompaña y orienta
Mons. Coter extendió su llamado a toda la comunidad, recordando que el acompañamiento a quienes reciben la Confirmación no corresponde únicamente a sus padrinos, sino también a las familias y a los demás miembros de la Iglesia. Por ello, invitó a los feligreses a caminar junto a los confirmandos, orientarlos con el ejemplo y ayudarlos a mantenerse firmes en su compromiso de fe, incluso cuando deban afrontar dificultades o tomar decisiones complejas.
La celebración concluyó en un ambiente de alegría y gratitud por este paso en la vida cristiana de los jóvenes y adultos, quienes están llamados a hacer de su fe una fuerza que transforme sus propias vidas y alcance a quienes los rodean. El mensaje de Mons. Coter dejó una invitación a toda la comunidad: elegir aquello que construye, cuidar la dignidad humana y acompañar a los confirmados para que su compromiso con Dios se traduzca en acciones concretas al servicio de los demás.



