Arquidiócesis de La PazHomilíasNOTICIAS

Mons. Luis Durán preside la Eucaristía dominical con un mensaje de fe, esperanza y amor al prójimo

Prensa CEB 25.10.2026. Durante la celebración eucarística dominical transmitida a todo el país a través de la señal de Bolivia TV, monseñor Luis Durán, obispo auxiliar de la Arquidiócesis de La Paz, presidió la Santa Misa enfocando su mensaje en la esperanza, la oración y la vivencia profunda del amor al prójimo.

Un llamado a la cercanía y la oración por los vulnerables

En el inicio de su homilía, el obispo auxiliar envió un saludo de esperanza, caridad y fe a los fieles en todo el territorio nacional. Asimismo, tuvo palabras de aliento para los sectores más vulnerables de la sociedad:

  • Enfermos: Elevó una plegaria por los pacientes internados en los hospitales, pidiendo que el Señor les otorgue bendición, compañía y fortaleza en su salud.
  • Privados de libertad: Rogó por aquellos que se encuentran en las cárceles —muchos de ellos de forma injusta— para que mantengan la fortaleza y la esperanza de reencontrarse pronto con sus seres queridos.
  • Confinados en sus hogares: Animó a las personas postradas o impedidas de asistir a los templos, pidiendo paciencia y fortaleza para sus vidas.
El compromiso de la Iglesia en tiempos de conflicto

Al conmemorarse el tramo final del mes de octubre —mes dedicado a las misiones y a la devoción de la Virgen del Rosario y de Fátima—, monseñor Durán recordó que la vocación de todo bautizado es ser un misionero evangelizador.

«En esta coyuntura, hermanos, nos invita el Señor a llevar esperanza en estos tiempos tan conflictivos que estamos viviendo. Dios quiere apasiguarnos, escucharnos y fortalecernos para que podamos vivir en paz», expresó Monseñor.

Asimismo, subrayó que la Iglesia se define como un espacio de salida, escucha y encuentro, volcada permanentemente hacia los más pobres y necesitados.

El mandamiento principal de la ley

Durante la reflexión sobre el Evangelio, centrada en la pregunta sobre cuál es el mandamiento más grande de la ley, monseñor Durán destacó la respuesta dada por Jesús: amar a Dios con todo el corazón, el alma y el espíritu, y amar al prójimo como a uno mismo.

El obispo enfatizó que frente a las múltiples normativas humanas que se promulgan a diario, la ley suprema del cristiano radica en el amor auténtico hacia el Creador y hacia el prójimo —especialmente el que sufre, no tiene trabajo o atraviesa adversidades— sin caer en exclusiones o discriminaciones.

La celebración concluyó con una bendición general para los hogares bolivianos, renovando el compromiso de perseverar en la fe, la esperanza y la caridad.

Author

Canal de WhatsApp CEB