Arquidiócesis de CochabambaNOTICIAS

Mons. Iván Vargas: “La Cuaresma es un tratamiento de cuarenta días para sanar el alma”

Prensa CEB 23.02.2027. En la celebración del Primer Domingo de Cuaresma, Mons. Iván Vargas, Obispo Auxiliar de Cochabamba, presidió la Eucaristía en un ambiente marcado por la presencia significativa de niños y jóvenes, hecho que destacó con especial alegría.

“Es una cosa extraordinaria en esta parroquia”, expresó al inicio de su homilía, subrayando que la participación de los más jóvenes es un signo de esperanza para la Iglesia. “La fe de todos ustedes es para nosotros un impulso, un motivo a seguir trabajando en la construcción del Reino de Dios”, afirmó.

La Cuaresma: sanar el corazón

Al profundizar en el sentido del tiempo litúrgico, el Obispo explicó de manera catequética el significado de la Cuaresma, comparándola con un tratamiento médico. “Dios está preocupado de sanar el corazón, y este Dios nos dice: ahora hacer un tratamiento para que esté sano el alma, sano el espíritu, un tratamiento de cuarenta días”.

En ese sentido, señaló que el Señor nos ofrece “tres jarabes” para este camino espiritual.

El primero es la oración: “La oración nos ayuda a entrar en una experiencia profunda con Dios… reconocemos ahí que Dios nos ama y nos perdona”.

El segundo es el ayuno, entendido no solo como abstinencia de alimentos, sino como conversión del corazón: “El ayuno es privarnos de aquellas palabras ofensivas, de aquellas actitudes o gestos que pueden ofender al hermano”. Advirtió también sobre el riesgo de la hipocresía cuando el ayuno se reduce a una práctica externa sin transformación interior.

El tercer “jarabe” es la limosna o caridad: “Tenemos que abrir nuestro corazón y tener una gran sensibilidad humana frente al dolor, frente al sufrimiento del hermano”.

Tiempo de reconciliación y esperanza

Mons. Vargas recordó que la Cuaresma es también un tiempo de reconciliación: “Es un tiempo de confesarnos, porque confesándonos también purificamos y limpiamos el corazón”.

Finalmente, explicó que todo este proceso tiene un objetivo claro: “Para vivir la Pascua del Señor”, es decir, para celebrar con un corazón renovado el misterio de la pasión, muerte y resurrección de Cristo.

Concluyó animando a los fieles a emprender este camino espiritual con esperanza: “Es un camino bello de verdad… Que el Señor nos bendiga, nos acompañe y nos ayude a vivir una santa Cuaresma”.

De esta manera, la Iglesia arquidiocesana inicia el tiempo cuaresmal con una invitación concreta a la conversión, a la reconciliación y al compromiso renovado con el Evangelio.

Fuente: Arquidiócesis de Cochabamba

Author