“Estamos dejando que se destruya nuestro país”: Obispo de Potosí pide días de justicia y paz para Bolivia
Prensa CEB 15.06.2026. En medio de la tensión que vive el país, la comunidad potosina se reunió este domingo en la Catedral para celebrar la Eucaristía y elevar una oración conjunta por la paz, la reconciliación y la unidad de Bolivia.
La Eucaristía fue presidida por Mons. Renán Aguilera y contó con la participación del Pbro. Gonzalo Wensse Bengolea Buhezo, el Consejo de Laicos y la Catequesis de la Zona Ciudad, quienes promovieron este espacio de encuentro espiritual ante los desafíos que vive la nación.
Durante el acto penitencial se presentaron tres símbolos que invitaron a los asistentes a examinar su conciencia y reflexionar sobre las actitudes que dificultan la construcción de la paz. El primero fue un espejo cubierto, símbolo de la incapacidad de reconocer los propios errores y la facilidad de juzgar a los demás. El segundo, una cuerda con varios nudos, representó los resentimientos, divisiones y conflictos que muchas veces permanecen en el corazón humano. Finalmente, un corazón roto simbolizó la falta de amor, el egoísmo, la indiferencia y aquellas actitudes que dañan las relaciones y debilitan la fraternidad.
Como parte de la celebración se desarrolló la denominada “Dinámica de la Paz”, momento en el que se encendieron tres cirios como signo del compromiso de los cristianos con la construcción de una sociedad más justa y fraterna. El primer cirio estuvo dedicado al Diálogo, recordando la importancia de escucharse y hablar con respeto. El segundo representó el Entendimiento, invitando a comprender al prójimo como hermano y superar la indiferencia y los conflictos. El tercer cirio simbolizó la Paz, alentando a los presentes a convertirse en instrumentos de reconciliación en sus familias, comunidades y en toda la patria.
La celebración continuó con la liturgia eucarística hasta el momento de la comunión. Posteriormente, tras la oración postcomunión, se realizó la lectura de la Oración por la Paz, elevando una súplica a Dios para que conceda a Bolivia el don de la concordia, la justicia y la fraternidad entre todos sus habitantes.
Con esta celebración, la Iglesia en Potosí reafirma su misión de promover la cultura del encuentro, el diálogo y la reconciliación, invitando a todos los bolivianos a ser constructores de paz desde sus propias realidades y espacios de vida.


