El desafío de evangelizar hoy: Encuentro Zonal de Catequesis deja conclusiones clave para la Iglesia
Delegados de catequesis de las jurisdicciones eclesiales de Pando, Beni y Reyes concluyeron el Encuentro de Catequesis Zona 2, que se desarrolló en la Casa de Retiros San Luis de Tumichucua, Beni, con una serie de conclusiones y propuestas orientadas a fortalecer y actualizar los Itinerarios Formativos de Fe para la Iniciación Cristiana en clave catecumenal, en el marco del proceso impulsado por la sección de Catequesis, Biblia y Culturas del Área de Evangelización de la Conferencia Episcopal Boliviana.
Durante las tres jornadas de trabajo, el encuentro permitió a los agentes pastorales analizar de manera profunda la realidad catequética de sus territorios, aplicando la metodología pastoral latinoamericana del Ver, Juzgar y Actuar. La revisión del material presentado previamente en la preasamblea y la evaluación de los itinerarios formativos sirvieron como base para contrastar la experiencia local con la propuesta nacional.
Ocho años de camino y nuevos desafíos
Uno de los hallazgos más significativos fue reconocer que las jurisdicciones de Pando y Beni ya llevan cerca de ocho años caminando con los itinerarios formativos de fe, aunque admitieron que aún es necesario profundizar la formación específica de los catequistas en el modelo de inspiración catecumenal. “No basta con tener el material, es necesario comprender el espíritu del proceso y hacerlo vida en nuestras comunidades”, coincidieron varios participantes durante las mesas de trabajo.
En el caso de Reyes, la realidad mostró un panorama más complejo. La diversidad étnica, la amplitud territorial y la pluralidad cultural hacen que la aplicación uniforme de los itinerarios resulte más desafiante, por lo que muchas comunidades todavía recurren a materiales alternativos para sostener sus procesos formativos. Esta diversidad abrió un debate central: la necesidad de adaptar la catequesis a los contextos concretos, sin perder la comunión con la propuesta nacional.
Otro punto que generó amplia reflexión fue la catequesis familiar, impulsada en todas las jurisdicciones, pero todavía marcada por un compromiso frágil de muchas familias. Los delegados coincidieron en que la iniciación cristiana no puede recaer únicamente en el catequista, sino que necesita una participación más activa del hogar, considerado el primer espacio de transmisión de la fe.
Formación permanente y nuevos lenguajes
Asimismo, se destacó que, aunque Beni y Pando han logrado sostener procesos permanentes de formación catequética, persiste una debilidad en el compromiso de algunos catequistas con su propia preparación. La formación continua fue señalada como un eje imprescindible para afrontar los desafíos actuales de evangelizar a niños y jóvenes que crecen en un mundo atravesado por la tecnología, los cambios culturales y nuevas formas de relacionarse.
Precisamente, uno de los consensos más fuertes del encuentro fue la urgencia de actualizar metodologías, recursos didácticos y dinámicas pedagógicas. Los participantes señalaron que los niños y jóvenes de hoy requieren herramientas más cercanas a su realidad y lenguajes más dinámicos para lograr una experiencia de fe verdaderamente vivencial y significativa.


