Monseñor Estanislao Dowlaszewicz destaca el legado de Santa Soledad Torres Acosta en las Siervas de María y llama a renovar la vocación de servicio a los enfermos
Santa Cruz, 13 de octubre 2026.- En el marco de la festividad de Santa María Soledad Torres Acosta, fundadora de las Siervas de María Ministras de los Enfermos, Monseñor Estanislao Dowlaszewicz, Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Santa Cruz, presidió la Santa Misa la mañana del domingo 11 de octubre, en la Capilla de la Comunidad de las Siervas de María Ministras de los Enfermos en Santa Cruz.
La celebración permitió recordar el testimonio de una mujer que convirtió su entrega a Jesús en una misión permanente de acompañamiento, cuidado y amor hacia las personas enfermas, poniendo en alto relieve el significado de una vocación que no se limita a una decisión inicial, sino que se renueva a lo largo de toda la vida.
Una mujer que hizo del cuidado de los enfermos su misión
Santa María Soledad Torres Acosta nació en Madrid, España, en 1826. En 1851, a los 25 años, respondió a la invitación de dedicar su vida al servicio de los enfermos y comenzó una obra que, para su época, representaba una manera novedosa de vivir la consagración religiosa: acudir a los hogares para acompañar y cuidar a quienes padecían enfermedades, incluso durante la noche.
En su mensaje central, Monseñor Dowlaszewicz destaca el carácter innovador de aquella misión, recordando que la fundadora tuvo «la idea revolucionaria de que una religiosa debía ir a la casa del enfermo y velar junto a él toda la noche». En una sociedad del siglo XIX en la que esta forma de servicio generaba incomprensión, Santa Soledad apostó por una presencia cercana, concreta y compasiva junto a quienes sufrían.


El amor que se expresa en las pequeñas acciones
El legado espiritual de Santa Soledad también invita a reconocer el valor de los gestos sencillos. Cuidar a una persona enferma significa mucho más que atender una necesidad física: supone reconocer su dignidad, acompañar su sufrimiento y ofrecerle una presencia humana que le recuerde que no está sola.
Una celebración que renueva el compromiso con los que sufren
Al concluir la celebración, el Obispo Auxiliar de la Iglesia cruceña, destacó que la festividad de Santa María Soledad Torres Acosta, constituye una oportunidad para que la comunidad cristiana vuelva la mirada hacia las personas enfermas y quienes dedican su vida a cuidarlas.
“El ejemplo de la fundadora de las Siervas de María invita a comprender que el servicio es una expresión concreta de la fe y que la cercanía hacia los más vulnerables forma parte esencial de la misión evangelizadora”, afirmó en su reflexión final Monseñor Estanislao.
Fuente: Arquidiócesis de Santa Cruz


