Bendición y procesión marcaron la peregrinación encabezada por autoridades eclesiásticas rumbo al Santuario de la Virgen del Socavón
Con una solemne procesión y bendición, la Iglesia católica dio inicio este fin de semana al Gran Peregrinaje del Carnaval de Oruro 2026, jornada de fe que fue encabezada por el Nuncio Apostólico en Bolivia, Fermín Sosa, y el obispo de Oruro, Cristóbal Bialasik, quienes acompañaron la peregrinación rumbo al Santuario de la Virgen del Socavón.

El Santuario alcanzó un nuevo hito en su historia al ser proclamada Basílica Menor en 2025, consolidándose como uno de los principales centros de devoción mariana del país. Desde este espacio sagrado nació el carnaval de Oruro, una manifestación cultural y religiosa que en 2001 recibió el máximo reconocimiento internacional de la Unesco, al ser declarada Patrimonio de la Humanidad.
Promesa cumplida a la Virgen
Desde las primeras horas de este sábado, fieles, conjuntos folklóricos y población en general se congregaron en las principales calles de la ciudad para participar en la procesión inicial, entendida no como un acto folclórico aislado, sino como una expresión pública de fe, una peregrinación penitencial y agradecida, donde cada paso, cada danza y cada traje representan una promesa cumplida ante la Mamita del Socavón.

“Como discípulos del Señor, nosotros tenemos que estar siempre en contacto con Él a través de la oración, que también significa estar en comunión con la Virgen María”, pidió el Nuncio Apostólico.
Durante la celebración, las autoridades eclesiásticas subrayaron que el acompañamiento de la Iglesia busca recordar el sentido espiritual de la fiesta. “El Carnaval de Oruro nace de la fe del pueblo y vuelve siempre a la fe; no se puede entender esta manifestación sin la Virgen”, señaló monseñor Bialasik en declaraciones recogidas por medios locales, quien además invitó a los danzarines a vivir la fiesta “con alegría, pero también con respeto, oración y compromiso cristiano”.

De esta manera la Iglesia acompañó a un pueblo que transforma la danza en plegaria y camino de fe, donde cada promesa recuerda que el Carnaval de Oruro es, ante todo, una ofrenda de amor hacia la Virgen del Socavón.



