Misa mensual CEB: El Obispo de Aiquile llama a consagrar nuevamente a Bolivia al Sagrado Corazón de Jesús
Prensa CEB 12.06.2026. Monseñor Jorge Herbas, obispo de Aiquile, presidió hoy la Eucaristía mensual de los colaboradores pastorales de la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB), una celebración organizada en esta ocasión por el Área de Educación de la CEB y marcada por el contexto de la actual conflictividad social que vive el país.
La celebración reunió a los servidores de la Conferencia Episcopal Boliviana, a quienes Monseñor Herbas dirigió un saludo cordial y fraterno al inicio de la Eucaristía, destacando el servicio que prestan a la Iglesia en Bolivia.
En su homilía, el obispo situó la celebración en el marco de los actuales conflictos sociales, políticos y económicos que afectan al país y que se expresan en bloqueos prolongados, particularmente en la ciudad de La Paz, ya cercada por varios días. Señaló que muchas personas, especialmente las más pobres, han quedado sin alimentos, sin recursos económicos y con desabastecimiento de productos básicos y medicamentos en ciudades como La Paz y Cochabamba.
La homilía se enmarcó en la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, que el obispo presentó como un mensaje de paz, amor y esperanza para el pueblo boliviano. Recordó que varios países de América Latina, entre ellos Bolivia, han sido consagrados al Sagrado Corazón, y que este corazón “arde de amor por cada uno de nosotros”, manifestando la fidelidad de Dios a su pueblo.




Dios es amor y pide conversión
Comentando la segunda lectura de San Juan, el obispo subrayó que “Dios es amor” y que la prueba de este amor es el envío de su Hijo no para condenar sino para salvar. Señaló que Dios no quiere que sus hijos vivan en esclavitudes, denunció las nuevas formas de esclavitud que generan violencia y polarización, y advirtió que quienes provocan injusticias deberán rendir cuentas ante Dios.
Misericordia, perdón y sacramento de la reconciliación
Monseñor Herbas recordó palabras del Papa Francisco sobre la infinita misericordia de Dios, que siempre está dispuesto a perdonar, mientras que los seres humanos son los que se cansan de pedir perdón. Invitó a recurrir con frecuencia al sacramento de la confesión para experimentar el perdón de Dios y, desde esa experiencia, aprender a perdonar y a romper la espiral del odio y la violencia.
Monseñor Herbas propuso renovar la consagración de Bolivia al Sagrado Corazón de Jesús para que vuelva a reinar la paz en el país y se ablanden los corazones de gobernantes, dirigentes y ciudadanos. Pidió abrir caminos de diálogo, encuentro y concertación para buscar soluciones pacíficas sin derramamiento de sangre, defendiendo siempre el respeto a los derechos humanos y al bien común.
Finalmente, el obispo advirtió que no se debe abusar de la paciencia de Dios, pues Él ve todas las injusticias y atropellos a la dignidad humana. Expresó la preocupación de los pastores que claman por el diálogo pero encuentran oídos cerrados, y pidió a Dios que ilumine a las autoridades para que, aún, si se dan las medidas de excepción, se actúe con prudencia y sin más pérdidas de vidas humanas.







