Monseñor Eugenio Coter “¿Ves o eres ciego? Llamado a abandonar la idea de un Dios que castiga”
Prensa CEB 15.03.2026:La reflexión parte de la pregunta directa que plantea el Evangelio del ciego de nacimiento: “¿Ves o eres ciego?”. Se invita a reconocer cuántas veces preferimos “hacer la vista gorda” ante el sufrimiento y la injusticia por miedo a complicarnos la vida, como hicieron los padres del ciego al tomar distancia de su hijo.
Dios no es un castigador
Monseñor Eugenio cuestiona con firmeza la idea de un Dios que castiga enfermedades, desgracias o discapacidades. A la luz de Jesús, recuerda que Dios es Padre, amor, compasión y perdón, y que atribuir los sufrimientos a un “castigo de Dios” es una blasfemia contra el Dios de Jesucristo.
La discapacidad como lugar de gracia
Tomando la expresión de Jesús sobre el ciego de nacimiento, se afirma que estas situaciones son “para que se manifieste en él la obra de Dios”. Aun reconociendo que acompañar a una persona con discapacidad puede ser una cruz, se subraya que es también una oportunidad para ser parte de una historia de gracia y bendición.
La nueva mirada de Jesús
Monseñor Eugenio recorre diversas escenas del Evangelio para mostrar cómo mira Jesús: en la hija de Jairo ve una niña que duerme, en Lázaro la resurrección, en Pedro temeroso un discípulo llamado a ser distinto, en la adúltera una mujer confiada a su misericordia, en la pecadora una mujer que necesita ser liberada. Esta mirada llena de esperanza impulsa a pedir que nuestra manera de ver el mundo, la vida y los demás se parezca a la suya.
Del milagro exterior al encuentro interior
El camino del ciego de nacimiento es presentado como parábola de quien se abre al Señor: tras recibir la vista, enfrenta conflictos y rechazo, pero Jesús vuelve a buscarlo. En un “segundo milagro”, pasa de hablar de “un tal Jesús” a reconocer en Él al Hijo del Hombre y descubrirse bendecido y salvado de una ceguera más profunda.


