«Lanzar las redes con esperanza»: El Padre Giovani Mendoza invita a los colaboradores de la CEB a renovar su misión desde la alegría del Resucitado
Prensa CEB 10.04.2026 La homilía del padre Giovani Mendoza en la misa mensual de los colaboradores pastorales de la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB) invitó a no rendirse ante el cansancio pastoral y personal, sino a renovar la propia vida desde la presencia de Cristo resucitado.
La reflexión fue compartida hoy en la capilla de la CEB, durante la misa mensual que reúne a los colaboradores pastorales de la institución. A partir del Evangelio, el sacerdote se dirigió especialmente a quienes sirven en la Iglesia y muchas veces experimentan desgaste, frustración y falta de resultados.}



El cansancio que impide reconocer a Jesús
Comentando la escena de los discípulos que pescan toda la noche sin obtener nada, el padre Giovani describió ese mismo cansancio que hoy se vive en las familias, en el trabajo y en el servicio eclesial, cuando los esfuerzos parecen inútiles y la oración no trae cambios visibles. En ese clima de desánimo, señaló, muchas veces los creyentes tampoco logran reconocer la presencia de Jesús “en la orilla” de la vida cotidiana.
Cambiar la actitud, no de barca
El sacerdote subrayó que Jesús no invita a los discípulos a cambiar de barca ni de lugar, sino a tirar las redes “a la derecha”, signo de la presencia de Dios en la tradición de Israel. Traducido a la vida diaria, propuso pasar “de justificar a perdonar, de reclamar a pedir perdón, de gritar a escuchar, de buscar culpables a buscar soluciones” tanto en la familia como en el trabajo y en la parroquia. Criticó la facilidad con que hoy se recurre al divorcio y al cambio de ambiente, en lugar de dejar que la Palabra de Dios transforme las relaciones desde dentro.



Una Iglesia que lanza las redes para todos
Recordando el detalle bíblico de los 153 peces, explicó que representan a todas las naciones conocidas entonces, como signo de una Iglesia abierta a todos. En esa línea, animó a los colaboradores pastorales a confiar más en Dios que en sus propias fuerzas, a iluminar sus proyectos desde la oración y a invocar con fe el nombre de Jesús en todo lo que hacen. Incluso en gestos sencillos, como compartir la comida, dijo, Cristo se hace cercano e invita a la comunión con Él.
De la piedra desechada a la alegría del resucitado
Invitó a no quedarse en la culpa ni en el desánimo, sino a dejarse llenar de esperanza por la Pascua. Al final, presentó la imagen de Pedro que se lanza al agua y corre, empapado y con frío, para encontrarse con Jesús, como símbolo de la alegría que el resucitado quiere regalar también ahora a la Iglesia y a cada colaborador pastoral.


