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Mons. Giovani Arana: «Bolivia no necesita más heridas y muertos, necesita diálogo y reconciliación»

Prensa CEB 31.05.2026. Mons. Giovani Arana, obispo de El Alto y secretario general de la Conferencia Episcopal Boliviana, hizo un llamado a la paz y al diálogo en Bolivia durante la homilía que presidió en la Basílica Nuestra Señora de los Ángeles en La Paz, en medio de la actual crisis marcada por conflictos y bloqueos en el país. Desde la celebración de la Solemnidad de la Santísima Trinidad, el prelado pidió a autoridades, sectores movilizados y a todo el pueblo boliviano evitar la violencia y buscar caminos de reconciliación y bien común.

Llamado a la paz en medio de la crisis

En su homilía, Mons. Arana recordó que Bolivia vive más de treinta días de tensiones y bloqueos que han provocado escasez de alimentos, dificultades para la atención en salud, pérdidas económicas y una creciente angustia en miles de familias. “Como Iglesia compartimos el dolor de nuestro pueblo”, señaló, subrayando que la violencia y el uso de la fuerza “no solucionarán el conflicto, sino que lo agudizarán”, e insistió en que la única salida verdadera pasa por el diálogo sincero y el respeto a la dignidad de toda persona.

Partiendo de la solemnidad de la Santísima Trinidad, el obispo explicó que Dios, como comunión perfecta de amor entre el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, es un modelo de unidad en la diversidad para la sociedad boliviana. Recordó el pasaje del Éxodo que presenta a Dios como “compasivo y bondadoso, lento para enojarse y pródigo en amor y fidelidad”, invitando a no endurecer el corazón, no alimentar resentimientos ni justificar posiciones irreconciliables.

“Bolivia no necesita más muertos”

Mons. Arana expresó su “profunda preocupación” ante cualquier intento de escalar la violencia y pidió al Gobierno actuar con prudencia, sabiduría y estricto respeto a la vida humana. A los dirigentes de los sectores movilizados les exhortó a evitar medidas que profundicen el sufrimiento de la población o deriven en “enfrentamientos dolorosos entre hermanos”, afirmando con firmeza que “Bolivia no necesita más heridas, no necesita más confrontación, no necesita más muertos”.

El prelado insistió en que la verdadera unidad no significa uniformidad, y que pensar distinto o tener opciones políticas diversas no debe convertir a los bolivianos en enemigos. A la luz del magisterio del papa Francisco, recordó que el diálogo “no es una estrategia de debilidad, sino una expresión de fortaleza moral y madurez democrática”, y pidió abandonar la “lógica de la confrontación permanente” para construir una auténtica cultura del encuentro.

Opción por los más vulnerables

Mons. Arana advirtió que, mientras los conflictos se prolongan, quienes más sufren son los más frágiles: familias humildes, ancianos, enfermos, niños y trabajadores que viven del ingreso diario. A la luz de la doctrina social de la Iglesia, exhortó a que toda decisión política y social se oriente al bien común, poniendo en el centro el sufrimiento real de la población y no los intereses particulares.

Llamó a no permitir que el odio ocupe espacio en los corazones ni que las redes sociales se conviertan en instrumentos para multiplicar la mentira y la violencia verbal. Invitó a los fieles a ser “constructores de puentes, sembradores de esperanza y artesanos de paz”, también en el mundo digital, dando testimonio de respeto, escucha y reconciliación.

Oración por Bolivia y compromiso cristiano

Al finalizar, desde la Basílica Nuestra Señora de los Ángeles, Mons. Arana elevó una oración por Bolivia, pidiendo al Padre sabiduría para los responsables de la conducción política, al Hijo la sanación de las heridas del pueblo y al Espíritu Santo decisiones valientes orientadas al diálogo y al bien común. Encomendó el país a la intercesión de la Virgen María, Reina de la Paz, para que los bolivianos superen divisiones y enfrentamientos y puedan construir juntos “un futuro de justicia, reconciliación, paz y esperanza”.

A continuación la homilía completa.

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