P. Manuel Hurtado: «La Iglesia vive una reconfiguración histórica que exige conversión pastoral»
Prensa CEB 26.05.2026. El padre Manuel Hurtado SJ, presidente de la Facultad de Teología «San Pablo» de la Universidad Católica Boliviana, presentó este martes 26 de mayo su ponencia «Reflexión Teológica Pastoral en Perspectiva de Sinodalidad» en el marco del Segundo Encuentro de la Región Andina celebrado en Cochabamba. El teólogo jesuita diagnosticó la situación actual de la Iglesia como una «reconfiguración histórica» que no puede ser comprendida mediante lecturas reduccionistas, sino que exige un discernimiento profundo que vincula los procesos universales con los desafíos pastorales concretos de Bolivia y América Latina.
Catolicismo policéntrico: diverso, tensionado y permanente
Hurtado caracterizó el catolicismo contemporáneo como una realidad «diversa, tensionada y permanente», retomando la síntesis del teólogo James Carney. Explicó que la Iglesia universal vive un policentrismo que hace imposible pensarla desde un único centro cultural, debido a la redistribución demográfica del catolicismo, el peso creciente del Sur global y la heterogeneidad de contextos sociales. «Lo que hoy se advierte es una reconfiguración histórica de la forma social, cultural, espiritual y pastoral del catolicismo, es decir, de los modos efectivos en que la Iglesia vive su universalidad, ejerce la autoridad, articula misión y estructura, transmite la fe y sostiene su autoridad pública», afirmó.

Sinodalidad fundada en el bautismo
El padre Hurtado explicitó el fundamento teológico de la sinodalidad, señalando que «no se apoya solo en una opción organizativa o en una conveniencia pastoral, sino en la dignidad bautismal de todo el Pueblo de Dios«. Recordó que el Concilio Vaticano II enseña que los fieles, incorporados a Cristo por el bautismo, participantes realmente de su función sacerdotal, profética y real, y recuperó la noción de Sensus Fidei: la capacidad del Pueblo de Dios de adherirse a la verdad del Evangelio bajo la guía del Espíritu Santo. Sin embargo, advirtió que la sinodalidad presupone una Iglesia formada: «Requiere procesos reales de formación bíblica, doctrinal, espiritual y pastoral, que permitan a los fieles participar de modo maduro en el discernimiento eclesial», enfatizando que no se trata de espontaneísmo ni de parlamentarismo.
Crisis de credibilidad: la herida que afecta la forma histórica de la Iglesia
El teólogo jesuita no eludió el tema más doloroso al abordar la crisis de credibilidad provocada por abusos sexuales, encubrimientos y déficits de verdad institucional. «La cuestión de los abusos no afecta solo la ‘imagen’ de la Iglesia; afecta la verdad de su forma histórica», afirmó con contundencia, subrayando que allí donde una institución proclama la dignidad de la persona y simultáneamente tolera u violencia oculta, el problema deja de ser solo moral y se vuelve eclesiológico. La reforma exigida, según Hurtado, debe formularse en cuatro tareas: reconocimiento de la verdad del daño y centralidad de las víctimas; reparación tan amplia como sea posible; prevención con estructuras adecuadas; y transformación profunda de imaginarios, hábitos y estilos de poder eclesial.
Mujeres y laicado: la verificación concreta de la autenticidad eclesial
El sacerdote se refirió al lugar real otorgado a las mujeres y al laicado como «verificación concreta» de la autenticidad del discurso eclesial. «No se trata de un asunto secundario ni de una concesión táctica a presiones externas. Se trata de una cuestión teológica», enfatizó, señalando que el problema no consiste únicamente en distribuir tareas, sino en reconocer eclesialmente a sujetos creyentes cuya voz, experiencia y discernimiento forman parte del sensus fidei del Pueblo de Dios. Citando estudios del proceso sinodal, advirtió que la cuestión de las mujeres se ha convertido en uno de los puntos donde se juega crecientemente la credibilidad de la Iglesia, pues allí donde se habla de comunión pero se mantiene ajustes de exclusión o subordinación simbólica, se abre una fractura entre discurso eclesial y experiencia real.
Situación en Bolivia
Al abordar específicamente el caso boliviano, reconoció que la Iglesia conserva una presencia social, simbólica y territorial de notable densidad, siendo referente ético y manteniendo una red capilar de obras sociales. Sin embargo, advirtió que esa significatividad se ejerce en un escenario profundamente transformado por la migración, urbanización acelerada, precariedad económica, fragmentación familiar, polarización sociopolítica y crisis ecológica. Citando materiales del proceso sinodal cochabambino, identificó signos de desgaste interno: percepción de desorientación pastoral, resistencias a la sinodalidad, dificultad para movilizar corresponsabilidad laical, tensiones respecto de las mujeres y cansancio pastoral generalizado. «La Iglesia boliviana no es irrelevante, pero tampoco puede confiar en la mera inercia de su relevancia histórica», sentenció.

Diez tareas urgentes para una Iglesia más sinodal
El teólogo concluyó señalando diez tareas urgentes: reconfigurar la autoridad episcopal en clave de cercanía y escucha; hacer verificable la sinodalidad; afrontar la crisis de credibilidad con verdad y transparencia; integrar efectivamente a mujeres y laicado; recuperar el impulso misionero; profundizar la interculturalidad; acompañar a jóvenes y periferias urbanas; cuidar la libertad profética frente a instrumentalización política; ejercer una palabra de reconciliación nacional; y superar una pastoral de resistencia para abrir paso a una pastoral de esperanza y renovación. «Lo decisivo no es simplemente conservar lo heredado ni gestionar mejor las dificultades. Lo decisivo es discernir qué forma de Iglesia reclama hoy el Evangelio en esta hora histórica: una Iglesia más veraz, más sinodal, más misionera, más intercultural y más capaz de ofrecer al país una palabra espiritualmente fundada y humanamente creíble», concluyó el padre Hurtado, ofreciendo a los participantes del Segundo Encuentro de la Región Andina un marco teológico para el discernimiento que se desarrollará en las próximas jornadas.


