Arzobispo de La Paz convoca a la oración, la comunión y el discernimiento ante la crisis nacional
Prensa CEB 7.06.2026. Monseñor Percy Galván, arzobispo de La Paz, al celebar la Eucaristia de este domingo, exhortó a deponer los bloqueos, respetar la voluntad popular expresada en las urnas y buscar salidas pacíficas a la crisis, insistiendo en la oración, la comunión eucarística y el discernimiento como caminos para recuperar la paz en Bolivia.
Llamado a la paz en medio de la conflictividad
Durante la misa celebrada en la Basílica de Nuestra Señora de los Ángeles, en San Francisco, el arzobispo pidió a los fieles de las parroquias y a todo el país unirse en oración “para que retorne la paz” a Bolivia, al departamento y a la ciudad de La Paz. Señaló que la Iglesia no actúa “por cuenta propia”, sino guiada por el Espíritu Santo, a quien pidió el “milagro de la reconciliación y de la conversión” ante la actual coyuntura social y política.
Galván recordó la figura del cardenal Julio Terrazas, de quien llevó puesto el pectoral como signo de continuidad de la misión de la Iglesia como mediadora y promotora del diálogo en los conflictos nacionales. Invitó a intensificar una oración “de mejor forma, de mejor calidad y en mayor tiempo”, hasta que se restablezcan el entendimiento y el diálogo entre todos los bolivianos.


Bloqueos, democracia y respeto al voto
El arzobispo se refirió explícitamente a los bloqueos que afectan al país y cuestionó que se pretenda forzar la salida del presidente, “elegido democráticamente hace seis meses”. Interpeló a quienes hoy bloquean, pese a haber votado por la actual autoridad, a respetar su propio voto y la voluntad mayoritaria del pueblo boliviano, como expresión de convivencia fraterna y democrática.
Con tono firme, pidió “parar ya” una espiral de confrontación que impide la circulación de alimentos, el trabajo cotidiano y la atención de enfermos y ancianos, advirtiendo que nadie comprende que los bolivianos “nos hagamos tanto daño a nosotros mismos”.




Corpus Christi y la comunión como modelo de país
En el contexto de la reciente solemnidad de Corpus Christi, Monseñor Galván presentó el cáliz y el copón utilizados por el recordado arzobispo de La Paz, Mons. Luis Manrique, a quien describió como un “gran profeta” comprometido con la democracia, la igualdad y la pacificación del país. A partir de este signo, subrayó que en la Eucaristía todos se alimentan del mismo pan y del mismo cuerpo de Cristo, lo que funda no solo la unidad, sino la “común unión” entre los bolivianos.
Dirigiéndose a los sectores movilizados, les pidió mirarse y tratarse como hermanos, recordando que entre hermanos “no se privan de la alimentación, del diálogo ni del trabajo conjunto para el bien de todos”. Rechazó cualquier forma de discriminación y confrontación entre regiones, clases sociales o profesiones, y que en Bolivia “hay espacio y lugar para todos”.



Discernimiento frente a intereses partidarios
Como tercer eje de su mensaje, Monseñor Galván invitó a los fieles a asumir un “espíritu crítico” y de discernimiento a la luz del Espíritu Santo frente a las propuestas que se esgrimen en el contexto de los bloqueos. Preguntó si realmente cambiar de presidente resolvería los problemas del país y cuestionó el costo económico y social de repetir procesos electorales mientras “nuestra gente está pasando hambre”.
Pidió no dejarse arrastrar por intereses particulares, políticos, partidarios, ideológicos o sindicales, y colocar por delante el Bien Común, “el bien de Bolivia y de nuestro país”. Reiteró que la solución a la actual crisis debe evitar que situaciones similares se repitan, para no vivir en una sociedad “eternamente convulsionada, llena de marchas y bloqueos”, e instó a todos a tomar decisiones “claras y buenas” orientadas a construir “una Bolivia mejor, una La Paz mejor”.


