En medio de la crisis social, Mons. Luis Durán pide ablandar los corazones y reconciliar al país desde el Sagrado Corazón de Jesús
Prensa CEB 14.06.2026. Mons. Luis Durán, obispo auxiliar de La Paz, llamó este domingo a la reconciliación nacional, a ablandar “los corazones duros” y a ser solidarios con los más pobres y afectados por la crisis social y económica, durante la Eucaristía dominical presidida en la Basílica Nuestra Señora de los Ángeles en La Paz.
En su homilía, Mons. Durán expresó un saludo especial a enfermos, privados de libertad y a las familias que sufren por la actual conflictividad social, recordando a quienes duermen en las carreteras y no tienen qué comer. Invitó a “despertar la solidaridad” con los que protestan o están varados, animando a compartir pan, agua y apoyo concreto con quienes más lo necesitan.



Junio, mes del Sagrado Corazón de Jesús
El obispo recordó que junio es el mes del Sagrado Corazón de Jesús e insistió en que esta devoción no se reduzca a rezos, sino que transforme la vida en gestos de caridad, paciencia y empatía. Retomando a Francisco, subrayó la necesidad de armonizar mente, corazón, alma y espíritu, para que las decisiones no se queden en la mera razón sino broten de un “corazón humano y creyente”.

Ordenar las prioridades del país
Meditando la primera lectura, Mons. Durán afirmó que Dios sigue diciendo a Bolivia “ustedes son mi pueblo”, pero advirtió que al alejarse de Dios la sociedad se aleja también de las virtudes y del amor. Señaló que escuchar a Dios hoy implica “reordenar prioridades” y poner en primer lugar la salud, la alimentación, la educación, la unidad y la felicidad de las familias por encima de intereses políticos, económicos o personales.
El prelado planteó una pregunta incisiva: “¿Estoy viviendo como alguien liberado o sigo actuando como esclavo?”. Explicó que la verdadera esclavitud actual se manifiesta en el egoísmo, la falta de diálogo, las divisiones y el “todo para mí, nada para vos”, mientras que la libertad cristiana se expresa en alegría, comprensión, amor y solidaridad en las familias y comunidades.




Urgencia de reconciliación y diálogo auténtico
Comentando la segunda lectura, Mons. Durán destacó que lo que más falta en la sociedad boliviana es una “profunda reconciliación”. Advirtió que las convocatorias al diálogo serán “vanas” si no nacen de corazones reconciliados y libres de intereses personales, grupales, económicos o políticos, e invitó a buscar primero la paz interior para luego construir un diálogo auténtico orientado al bien de quienes sufren.
Al reflexionar sobre el Evangelio, el obispo señaló que hoy “parecemos pueblo de Dios, ovejas sin pastor”, y extendió esa responsabilidad a autoridades civiles, padres de familia y pastores de la Iglesia. Lamentó que muchos se preocupen más por dinero, propiedades y poder que por el dolor de los demás, y recordó que Jesús mira el interior de cada persona, su sufrimiento y soledad, llamando a la Iglesia a ser cercana y compasiva.
Finalmente, Monseñor pidió a las autoridades dejarse guiar por la Palabra de Dios, la solidaridad y la caridad, y preocuparse de manera real por quienes no tienen trabajo, alimento ni atención en hospitales.


