Monseñor Ricardo Centellas anima a ‘volver a Jesús’ en la Semana Misionera 2026
Prensa CEB 23.06.2026. La Arquidiócesis de Sucre vive ya un intenso espíritu misionero, la Semana Misionera 2026 con el lema “Volver a Jesús”, una iniciativa que surge de la Asamblea Pastoral de Sucre, y se realiza del 21 al 28 de junio, la misma busca renovar la relación viva de las comunidades con Cristo y reavivar la identidad evangelizadora de la Iglesia chuquisaqueña.
Semana Misionera “Volver a Jesús”
Bajo el lema “Volver a Jesús”, la misión 2026 se desarrolla en toda la Arquidiócesis como una semana dedicada al reencuentro personal y comunitario con la figura de Cristo, volviendo a lo esencial del Evangelio. El objetivo principal es ayudar a que los fieles, especialmente quienes se han alejado, redescubran la belleza de la amistad con Jesús y su proyecto de amor, dejando que su presencia transforme la vida cotidiana.
Inspirada en el himno cristológico de la carta a los Filipenses (2,6-11), la propuesta misionera impulsa a las parroquias a volver a las raíces de la espiritualidad cristiana y a poner a Jesús resucitado como centro de toda acción pastoral. Para ello se ha conformado equipos de oración y formación que sostienen la misión con adoración, escucha de la Palabra y acompañamiento cercano a las familias.
Una Iglesia que sale a las periferias
Siguiendo las orientaciones de Evangelii gaudium, la Semana Misionera está pensada como una Iglesia en salida que no espera a que la gente se acerque al templo, sino que va al encuentro de quienes viven en las periferias geográficas y existenciales. Parejas de misioneros recorren los barrios visitando las casas y compartiendo un sencillo mensaje: “Es tiempo de volver a Jesús”, llevando un saludo de paz y ofreciendo escucha, oración y cercanía.
Las visitas familiares se realizan con un guion breve y respetuoso, en el que los misioneros se presentan como vecinos que traen una buena noticia y preguntan por las necesidades de la familia para interceder por ellas ante Dios. En cada hogar se comparte un folleto con la temática de la misión, una pequeña oración y la invitación a participar en las actividades comunitarias de la parroquia.
Siete días para el reencuentro
El cronograma semanal está organizado como “Siete días para el reencuentro”, con un énfasis temático para cada jornada. El primer día se celebra la misa de envío y la bendición de los misioneros y materiales, además de la coordinación logística para la salida a los barrios. El segundo día, bajo el lema “Jesús te busca”, los equipos realizan el primer contacto con las familias, recordándoles que “Dios se acordó de ustedes hoy”.
El tercer día se dedica a “Jesús te escucha”, privilegiando las visitas a hogares con enfermos o situaciones difíciles y ofreciendo tiempo para escuchar sin prisa y rezar juntos. El cuarto día, “Jesús te acoge”, se centra en sanar heridas con Dios o con la Iglesia, invitando a noches de reconciliación y charlas comunitarias. El quinto día, “Jesús es Pan de Vida”, se comparte la Palabra en torno a la mesa familiar y se bendicen los hogares que lo desean.
El sexto día, “Jesús vive en nosotros”, abre espacios de integración y compromiso, preguntando a cada familia cómo quiere seguir participando en la vida parroquial. Finalmente, el séptimo día se celebra la “Gran fiesta del encuentro”, un momento festivo con refrigerio y oración de acción de gracias al que se invita a todas las familias visitadas.
Entre las claves que animan la Semana Misionera, la Arquidiócesis subraya la importancia de la autenticidad: Jesús debe ser el centro, no las estructuras ni los métodos. Se pide a los misioneros acoger a todos sin juicio, con el amor puro de Cristo, y vivir la misión más allá de la fecha de clausura, promoviendo la integración en pequeñas comunidades y grupos parroquiales.f
La misión se apoya en materiales sencillos como folletos, un pequeño “regalo de paz” (vela o denario) y un cuaderno de intenciones donde se recogen las súplicas de las familias visitadas. Una oración especial, “Quédate con nosotros, Señor”, ayuda a las familias a abrir las puertas de su casa y de su corazón a Jesús, pidiéndole que permanezca siempre con ellas y las fortalezca en medio de las preocupaciones diarias.


