“Mons. Luis Durán: ‘El Reino de Dios es un tesoro de vida eterna que se construye día a día’”
Prensa CEB2026.07.26:En la homilía, Mons. Luis Durán predica en el marco de la fiesta de San Joaquín y Santa Ana, padres de la Virgen María y abuelos de Jesús, a quienes presenta como intercesores cercanos para las personas de la tercera edad y para todas las familias cristianas. El obispo destaca que para Dios “no hay edad”, porque todos somos hijos e hijas suyos, llamados a vivir la fe con esperanza, fortaleza y paciencia en medio de la enfermedad, el desánimo y las dificultades cotidianas.
Salomón y la sabiduría del corazón
Comentando la primera lectura del libro de los Reyes, Mons. Durán subraya el diálogo entre Dios y el rey Salomón, donde el Señor le dice: “Pídeme lo que quieras”. El obispo invita a imaginar que Dios hace hoy esa misma pregunta a cada creyente y a las autoridades, en medio de la realidad familiar, económica, social y política que se vive en el país.
Salomón, recuerda el prelado, no pide riqueza, poder ni una vida larga, sino “un corazón paciente, capaz de distinguir lo que es el bien y lo que es el mal para poder administrar el pueblo de Dios”. Mons. Durán insiste en que esa petición “es algo correcto”, porque busca sabiduría, inteligencia y apertura de corazón para gobernar con justicia y rectitud, y no para engañar o acumular bienes materiales.






Las parábolas del Reino
En continuidad con los domingos anteriores, el obispo explica que la liturgia “ha venido insistiendo” en mostrar, a través de parábolas, cómo encaminarnos hacia el Reino de Dios. Si en domingos pasados la Palabra se presentaba como semilla que cae en diversas tierras, en esta ocasión Jesús, según el Evangelio de san Mateo, compara el Reino de los cielos.
Mons. Durán explica que estas imágenes interpelan el deseo humano de buscar tesoros y riquezas, pero muestran que el Reino “se parece” a ellos, sin identificarse con las riquezas materiales, porque se trata de un bien mucho más profundo: la vida eterna, el encuentro con Dios.
Un Reino dinámico y cotidiano
El Obispo auxiliar de La Paz afirma que el Reino de Dios “no es algo estático que simplemente nos espera al final de la vida”, sino una realidad dinámica y cotidiana. Subraya que el Reino se construye “día tras día, hora tras hora, minuto tras minuto” en la historia personal, en la forma de vivir, en la familia y en la comunidad, siempre que se camina en solidaridad, caridad, comprensión y armonía.
San Joaquín, Santa Ana y el tesoro interior
Mons. Durán recuerda que San Joaquín y Santa Ana acompañaron, educaron y prepararon a la Virgen María para su vocación de ser Madre de Jesucristo, y señala que, de modo semejante, el Reino de Dios “ya está hecho” como gracia ofrecida, pero debe ser buscado y acogido por cada uno. El tesoro del Reino, insiste, “no cuesta oro ni riqueza”, porque es una riqueza incomparable que no se puede comprar con bienes materiales, sino que se encuentra en el interior del corazón, en la relación viva con Dios.
Llamado pastoral a las familias y a los adultos mayores
Monseñor concluye con una invitación a pedir la intercesión de San Joaquín y Santa Ana para que ayuden a encontrar ese tesoro del Reino en el corazón y en la vida cotidiana. Mons. Durán anima especialmente a las personas de la tercera edad, a los enfermos y a quienes están en las cárceles, recordándoles que el Señor los ama, quiere sanar sus heridas y liberarlos de las dificultades, alentándolos a mantener la esperanza.

