Mons. Aurelio Pesoa: “No nos dejemos vencer por el miedo ante las tormentas de la vida”
PrensaCEB 2026.08.09:El obispo del Vicariato Apostólico del Beni exhortó a los fieles a sostener la mirada en Jesucristo y a responder al mal con el bien, aun en medio de la violencia, la corrupción y la incertidumbre que afectan al país.
Monseñor Aurelio Pesoa, obispo del Vicariato Apostólico del Beni, invitó a los fieles a descubrir la presencia de Dios en la serenidad, lejos del ruido y de todo aquello que distrae del encuentro profundo con Él. A la luz de la Palabra de Dios y del pasaje evangélico de Jesús que camina sobre las aguas, animó a renovar la confianza en el Señor ante las dificultades de la vida.
Monseñor recordó que, mientras Pedro mantuvo su mirada fija en Jesús, pudo avanzar sobre el mar; pero cuando cedió al miedo frente al viento, comenzó a hundirse. Esta escena, afirmó, refleja la experiencia de muchos hombres y mujeres que, al sentirse dominados por los problemas, la violencia, la corrupción o el desánimo, corren el riesgo de debilitar su fe y perder la confianza en Dios.
Monseñor Aurelio dijo que Dios no abandona a su pueblo, incluso en los momentos de dolor, incertidumbre, oscuridad o aparente silencio. “Dios siempre está de nuestro lado”, expresó, destacando que su presencia no se manifiesta en la fuerza del poder, sino en la sencillez, la humildad y en aquello que el mundo puede considerar frágil o pequeño.
En ese sentido, convocó a los bautizados a enfrentar el mal con la fuerza del bien y a no dejarse paralizar por el miedo. “Todos los bautizados estamos llamados a enfrentar el mal a fuerza del bien, a caminar sobre las olas y confiar en el Señor, porque él siempre nos tenderá la mano”, señaló.
También dirigió una mirada a la realidad nacional, marcada por situaciones que impiden el crecimiento del bien común. Invitó a los creyentes a no depositar su seguridad en el dinero, el poder o la manipulación de la justicia, sino a apoyarse en la luz de la Palabra de Dios, que es verdad y vida.
Monseñor Aurelio Pesoa recordó que el clamor de los pobres llega a Dios y alentó a mantener viva la esperanza cristiana. “La Palabra de Dios es para darnos no solamente esperanza, sino para animarnos a permanecer firmes en Aquel que lo puede todo”.











