En la jornada de las Comunicaciones Sociales, Monseñor Aurelio Pesoa critica narrativas de odio en la política boliviana
Ascensión y misión de la Iglesia
Monseñor Aurelio reflexionó sobre el significado de la Ascensión de Cristo, explicando que no representa un abandono sino «una nueva forma de presencia» del Señor en el mundo a través de su Iglesia. Recordó las palabras del Evangelio de Mateo en las que Jesús envía a sus discípulos a hacer discípulos a todas las naciones, subrayando que esta misión está acompañada por la promesa: «Yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo».
La responsabilidad de comunicar con verdad
Coincidiendo con la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, Monseñor Aurelio destacó la importancia de los medios de comunicación en un mundo «hipercomunicado, aunque no siempre bien informado y mucho menos formado». Citando al Papa Francisco, recordó que los seres humanos somos «narradores por excelencia» y que entre todas las historias destaca «la historia de las historias» que nos narra la Biblia, centrada en Jesús como plenitud del amor de Dios.
Monseñor exhortó a los discípulos de Cristo a tejer historias de acción de gracias, entrega, honestidad, verdad, servicio al prójimo y perdón, en contraste con los relatos que «destruyen, provocan el mal y rompen los hilos frágiles de la convivencia».



Crítica a la crisis política nacional
En un pasaje de fuerte contenido social, Monseñor Aurelio se refirió directamente a la situación política que atraviesa Bolivia, criticando lo que llamó «actitudes mañosas de siempre» por parte de actores del poder que practican «el abuso de poder y el aprovecharse del otro para beneficios personales».
Ante las declaraciones que piden la renuncia del primer mandatario en medio de una semana de conflictos, invitó a la reflexión crítica preguntando: «¿Esa es la solución a todos los problemas de nuestro país o será que se está tocando algunos intereses mezquinos?». Advirtió que «una estructura dañada no se arregla de la noche a la mañana» y que estas «historias mal tejidas matan la esperanza del pueblo boliviano».
Llamado a la esperanza
Monseñor Aurelio concluyó su homilía haciendo un llamado a no colaborar en «tejer historias de odio y desesperanza», sino a ser hombres y mujeres que construyen «una historia de amor, de confianza en Dios y de amor al prójimo». Finalmente, impartió una bendición especial para todos quienes se dedican a la comunicación social.





