Monseñor René Leigue llama a no tener miedo y a no renegar de Dios en medio de la crisis del país
En su homilía dominical, el arzobispo de Santa Cruz, monseñor René Leigue, exhortó a los fieles a no tener miedo de anunciar su fe, a mantenerse firmes en el seguimiento de Jesús y a no renegar de Dios ante las dificultades de la vida. El prelado centró su reflexión en el Evangelio del día, subrayando la expresión de Cristo: “No teman”, como una palabra de aliento para los discípulos y para todos los creyentes.
Leigue señaló que muchas veces las personas sienten temor de hablar de Dios o de reconocerse como cristianas por miedo a críticas o cuestionamientos del entorno. Sin embargo, recordó que Jesús llama a dar testimonio con valentía y a confiar en que quien lo reconoce delante de los hombres también será reconocido ante el Padre.
El arzobispo también insistió en que el Señor no abandona a sus hijos, incluso cuando estos caen o se alejan por sus errores. En ese sentido, animó a no dejarse vencer por la culpa o el desánimo, sino a volver a empezar con confianza en la misericordia de Dios.
Llamado al diálogo
En la parte final de su mensaje, monseñor Leigue se refirió a la situación social que vive Bolivia y lamentó que se haya esperado tanto tiempo para abrir espacios de diálogo y buscar una solución a los conflictos. Cuestionó las actitudes de cerrazón y calificó de “soberbia” la negativa a conversar cuando el país atraviesa momentos difíciles.
Asimismo, expresó que los bolivianos no deben mirarse como enemigos ni seguir alimentando divisiones, sino recuperar la esperanza, la alegría de vivir y la confianza en que la situación puede mejorar. “No tengamos miedo”, insistió el arzobispo, al pedir a los creyentes ser testigos del Evangelio y, al mismo tiempo, denunciar con fundamentos aquello que está mal.
La homilía concluyó con una invitación a confiar en Dios y en la Virgen María, a no renegar jamás del Señor cuando las cosas no salgan como se espera y a perseverar en la fe aun en medio de las pruebas. Monseñor Leigue pidió a la comunidad cristiana mantenerse unida, orar por el país y seguir anunciando la buena noticia con valentía y coherencia.
Monseñor Leigue: “No teman” y “no renieguen de Dios” ante las dificultades y la crisis nacional


