Cáritas Bolivia impulsa un camino de Reconciliación y Esperanza Cristiana, a través del Proyecto «Volviendo a Casa»
Prensa CEB 27.04.2026. En un espíritu de comunión y servicio, Cáritas Bolivia a través de la Pastoral Carcelaria, ha dado un paso profético hacia la restauración de la dignidad humana de las personas privadas de libertad. El Taller de Arranque del proyecto “Volviendo a Casa”, celebrado en la ciudad de Cochabamba, se constituyó en un encuentro de fe orientado a sanar las heridas del encierro y promover la cultura del encuentro.
Durante la inauguración, se reafirmó la premisa de que el acompañamiento a la población carcelaria no es una tarea opcional, sino un eje fundamental de la misión evangelizadora. Como dice el Evangelio: «Estuve en la cárcel, y vinieron a verme» (Mt 25, 36). La Iglesia es un puente de misericordia que articula el perdón con la justicia.
Es así que este Proyecto se despliega no solo como una estrategia legal, sino como una obra de misericordia corporal y espiritual, pues sus acciones promoverán:
- Casa de Acogida (El Hogar del Hijo Pródigo): que será un espacio de sanación y promoción de enseñanza técnica donde el privado de libertad, se preparará para un retorno digno a la sociedad.
- Justicia Restaurativa: Se priorizará la reparación del daño, el perdón y el arrepentimiento de las partes, superando la visión del castigo para abrazar la resurrección social.
- Fortalecimiento del Voluntariado: Se hará un llamado a la comunidad para activar la «caridad organizada», sensibilizando a la sociedad para que el prejuicio no cierre las puertas que la justicia abre.
- Una voz de Esperanza: Este Proyecto, pretende ser una respuesta concreta de una Iglesia que no juzga, sino que abraza; que no olvida, sino que redime, buscando que cada hermano que recupera su libertad, encuentre una comunidad que mire a la persona y no sólo al error que cometió.
Este taller concluyó con un cronograma bendecido por el compromiso de las 10 jurisdicciones del país, unidas bajo el mandato de no dejar a nadie atrás en las periferias existenciales de nuestras cárceles.
Fuente: Pastoral Social Caritas Bolivia




