Iglesia Católica y Defensoría del pueblo exhortan a deponer posturas duras y apostar por el diálogo
Prensa CEB 31.05.2026. La Iglesia Católica y la Defensoría del Pueblo llaman al diálogo y rechazan el uso de la fuerza ante la escalada de conflictividad social en Bolivia. El pronunciamiento urge a autoridades, sectores movilizados y líderes sociales a deponer posiciones duras y priorizar el bien común.
Llamado urgente al diálogo
En un pronunciamiento conjunto, la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB) y la Defensoría del Pueblo se dirigieron de manera urgente a las autoridades políticas, sectores movilizados, líderes sociales y a toda la población boliviana ante la actual situación de tensión en el país. El documento subraya que el diálogo sincero, empático y constructivo es la única vía legítima y eficaz para resolver los problemas que afectan a la sociedad.
Según el texto, el verdadero entendimiento democrático nace de escuchar las necesidades mutuas, lo que permite alcanzar acuerdos sostenibles que preserven el tejido social y garanticen la convivencia pacífica de todos.
Exhortación a revisar posturas rígidas
Las dos instituciones exhortan firmemente a todos los sectores involucrados en el escenario de conflictividad a deponer posiciones duras. Invitan a reconsiderar las posturas que rechazan o dilatan el acercamiento a una mesa de diálogo.
Advierten que cerrarse a la concertación solo profundiza el sufrimiento de la población, desgasta la paz social y posterga soluciones urgentes que la ciudadanía requiere y merece con justa razón. Para ambos organismos, la verdadera valentía radica en la capacidad de ceder por el bien común.
Rechazo a la violencia como salida
El pronunciamiento enfatiza que el uso de la fuerza, la coerción o cualquier manifestación de violencia, venga de donde venga, jamás será un mecanismo propiciador de soluciones reales. Señala que la violencia se convierte en un detonante de mayor rencor, odio y división.
Asimismo, advierte que la represión y los enfrentamientos “no construyen puentes, sino muros”, y ponen en riesgo el derecho primordial a la vida y la integridad de las personas, que deben ser protegidas de forma irrestricta.
Llamado a sustituir la ofensa por la propuesta
La Iglesia y la Defensoría recuerdan que la violencia solo genera más violencia y que las heridas sociales que se están abriendo tardarán décadas en sanar. Plantean que es momento de sustituir la ofensa por la propuesta y “las piedras por la palabra” y los bloqueos por el entendimiento.
En esa línea, insisten en la necesidad de gestos concretos de apertura y responsabilidad de todas las partes, para evitar que la crisis siga profundizándose y comprometa aún más la paz social.
Disposición a facilitar espacios de encuentro
Finalmente, la CEB y la Defensoría del Pueblo reiteran su plena disposición para facilitar y acompañar los espacios necesarios que permitan el reencuentro, la calma y el entendimiento entre bolivianas y bolivianos.
El pronunciamiento destaca que Bolivia y su pueblo demandan de sus gobernantes y sectores movilizados “madurez y sensibilidad” para deponer intereses particulares en favor del bien común.



