Mons. Oscar Aparicio destaca la perseverancia y la misión evangelizadora de los catequistas rurales en la clausura del XLI Encuentro Arquidiocesano
El arzobispo de Cochabamba, Mons. Oscar Aparicio Céspedes, presidió la Eucaristía de clausura del XLI Encuentro de Catequistas del Área Rural, organizado por (CADECA) y el Centro pastoral Titagallo, que se desarrolló del 10 al 12 de julio en el Centro Pastoral Tita Gallo.
La celebración reunió a cientos de catequistas provenientes de las distintas parroquias rurales de la Arquidiócesis, quienes durante tres días participaron en espacios de formación, oración, convivencia fraterna y renovación de su compromiso como anunciadores del Evangelio.
Al iniciar su homilía, Mons. Aparicio expresó su saludo y agradecimiento al padre Mario, anfitrión del Centro Pastoral Tita Gallo; al padre Milton Claure, director de CADECA y Vicario Episcopal; a los sacerdotes que acompañaron el encuentro, entre ellos los padres Alemán y Sabino; así como a las autoridades presentes, al ministerio de música y, de manera especial, a todos los catequistas.
La autoridad en la Iglesia es servicio
Durante su reflexión, el Arzobispo recordó que el verdadero liderazgo cristiano se fundamenta en el servicio.
«La autoridad en la Iglesia se denomina servicio. No es para aparecer, ni para mostrarse, ni para mandar, sino para servir a nuestros hermanos y hermanas.»
En ese sentido, animó a todos los agentes pastorales a vivir su misión con humildad y espíritu de entrega, siguiendo el ejemplo de Cristo.
Un testimonio de perseverancia que fortalece a toda la Arquidiócesis
Mons. Aparicio destacó que este encuentro tuvo que ser postergado en varias ocasiones antes de poder realizarse, lo que hace aún más valioso el esfuerzo de quienes no renunciaron a participar.
«Me siento verdaderamente admirado porque ustedes perseveran; pese a todas las dificultades han querido llevar adelante esta asamblea», afirmó.
Asimismo, señaló que este encuentro constituye un signo de esperanza para toda la Iglesia de Cochabamba.
«Desde esta asamblea se irradia una luz para toda la Arquidiócesis. Ustedes manifiestan que quieren vivir su fe, encontrarse como hermanos y seguir anunciando la Buena Noticia.»
Catequistas sencillos que escuchan y anuncian la Palabra
Inspirado en el Evangelio del sembrador, el Arzobispo explicó que la sencillez es una característica esencial del auténtico catequista.
«El sencillo de corazón es aquel que se pone a los pies de Jesús, lo escucha y luego lo hace conocer a sus hermanos.»
Añadió que esa actitud de humildad ha sido visible en los participantes del encuentro, hombres y mujeres que, durante años, han permanecido fieles a su servicio evangelizador en las comunidades rurales.
Sembradores de la tierra y sembradores de la fe
Uno de los momentos centrales de la homilía fue la reflexión sobre la parábola del sembrador. Mons. Aparicio relacionó la experiencia cotidiana de los catequistas campesinos con la misión evangelizadora de la Iglesia.
Recordó que ellos conocen profundamente el trabajo de preparar la tierra, sembrar y esperar la cosecha, pero también realizan otra siembra mucho más importante: la de la Palabra de Dios.
«Su trabajo concreto es sembrar la Palabra de Dios en los corazones y cosechar sus frutos en las comunidades.»
Explicó que, al igual que en el campo, la semilla del Evangelio encuentra diferentes terrenos, pero cuando cae en una tierra fértil produce abundantes frutos de fe, esperanza y conversión.
Dar frutos de paz, fraternidad y amor
Finalmente, el Arzobispo invitó a los catequistas a continuar siendo sembradores de esperanza en sus comunidades, promoviendo una Iglesia cercana, fraterna y comprometida con el Evangelio.
«Lo que queremos cosechar son corazones de paz, corazones de fraternidad, corazones de amor y una auténtica renovación de nuestra vida.»
Antes de concluir la celebración, Mons. Oscar Aparicio agradeció, en nombre de toda la Arquidiócesis de Cochabamba, el testimonio de los catequistas rurales, destacando su fe, su perseverancia y el esfuerzo realizado para llegar hasta el Centro Pastoral Tita Gallo, muchos de ellos recorriendo largas distancias e incluso caminando durante horas.
«Gracias por su testimonio, por su fe, por su esperanza y porque quieren seguir siendo anunciadores de paz y fraternidad. Ustedes son una muestra viva de la Iglesia presente en Cochabamba.»
Con la celebración eucarística concluyó el XLI Encuentro de Catequistas del Área Rural, reafirmando el compromiso de los participantes de seguir sembrando la Palabra de Dios en sus comunidades, con la confianza de que el Señor hará fructificar esa semilla «al treinta, al sesenta y al ciento por uno».
Fuente: Arquidiócesis de Cochabamba





