Cuando las fuerzas se agotan, Jesús extiende su mano: el mensaje de Monseñor Herbas que invita a confiar en Jesús
Prensa CEB 09.08.2026 A confiar en Jesús y acudir a Él en los momentos de mayor dificultad llamó este domingo Monseñor Jorge Herbas, obispo de la Prelatura de Aiquile, durante su homilía, en al que reflexionó sobre el grito de Pedro ante el temor de hundirse y trasladar ese episodio a las situaciones de problemas, conflictos, frustraciones y fracasos que las personas enfrentan en su vida cotidiana. Desde esta perspectiva, destacó que la fe permite reconocer que, aun en medio de la desesperación, Cristo permanece cercano y extiende su mano para sostener y animar a quien siente que está perdiendo sus fuerzas.
El Evangelio de este domingo presenta a Pedro enfrentando el temor en medio de las aguas, cuando las dificultades hacen que comience a hundirse y lo llevan a clamar por la ayuda de Jesús.
“Señor, sálvame. Esas palabras tan importantes en medio de los problemas, de las situaciones, de las frustraciones, de los fracasos de la vida, el saber invocar a Jesús con esas palabras de Pedro. Señor, sálvame de esta situación, de este problema, de este conflicto”, afirmó Monseñor Herbas y destacó que la oración puede convertirse en el clamor de quien, en medio de una situación difícil, reconoce que necesita la presencia y el auxilio de Cristo.
La reflexión del obispo puso especial atención en la respuesta de Jesús ante la desesperación de Pedro. “Haz que me mantenga a flote, que no me hunda con esta situación que me aqueja. Señor, sálvame”, expresó, trasladando el significado de estas palabras a las experiencias concretas de quienes atraviesan momentos de incertidumbre, dolor o fracaso. Para el prelado, la escena demuestra que Jesús no permanece distante frente al sufrimiento humano, sino que responde con una presencia capaz de devolver seguridad y esperanza.


