Obispo de Tarija anima a cuidar el diálogo, la oración y la educación en valores en las familias
Prensa CEB 12.07.2026. Este domingo, día del Señor, se celebró la Eucaristía Dominical, transmitida a través de los medios de communicación, desde la Catedral de San Bernardo,en la Diócesis de Tarija, con la participación de fieles de distintas parroquias de la ciudad. En un ambiente de reconocimiento y oración, la comunidad se reunió para escuchar la Palabra y compartir la mesa del Señor.
En su homilía, Monseñor Saldías subrayó la importancia de vivir una fe coherente que se traduzca en gestos concretos de caridad y justicia. Invitó a los fieles a dejar que el Evangelio ilumine las situaciones cotidianas, especialmente en un contexto social marcado por desafíos económicos y humanos.


El obispo recordó que la misión de la Iglesia es acompañar el sufrimiento de las personas y ser signo de esperanza, animando a no caer en la indiferencia frente a las necesidades de los más vulnerables. Al mismo tiempo, exhortó a fortalecer la vida comunitaria en las parroquias, promoviendo la participación activa en la liturgia y en los servicios pastorales.

Llamado a la conversión y al compromiso
Monseñor Saldías insistió en la necesidad de una auténtica conversión del corazón, que no se reduzca a un sentimiento de pasajero, sino que se exprese en opciones concretas por el bien común. Señaló que la fe cristiana requiere una actitud de escucha y obediencia a la Palabra de Dios, que impulsa a ser constructores de paz y reconciliación.
El obispo alentó a las familias bolivianas a vivir el Evangelio en el hogar, cuidando el diálogo, la oración y la educación en valores para las nuevas generaciones. Asimismo, invitó a los laicos, religiosos y sacerdotes a renovar su compromiso con la pastoral diocesana, trabajando juntos por una Iglesia más cercana y servidora.




Durante la celebración, el obispo hizo referencia a los desafíos pastorales de la Iglesia, subrayando la importancia de la formación permanente y de la presencia activa de la Iglesia en los distintos ambientes de la sociedad. Animó a continuar el trabajo evangelizador en parroquias, comunidades rurales y espacios urbanos, con especial atención a los jóvenes y a quienes se han alejado de la vida eclesial.
La Misa Nacional, desde Tarija, concluyó con un llamado a llevar el mensaje escuchado a la vida cotidiana, para que la fe no se limite al Templo sino que transforme la realidad de la sociedad. Finalmente, Monseñor Saldías hizo la invitación a vivir la semana como auténticos discípulos de Cristo, comprometidos con la justicia, la solidaridad y la esperanza.




